Hoy
finaliza 2013, un año caracterizado por el aumento de la corrupción
y de la pobreza, un año en el que en los informativos de todos los
medios hemos visto a diario como entraban y salían de los juzgados
chorizos de distinto pelaje representantes de todos los ámbitos de
nuestra sociedad.
Cuando
los ciudadanos vemos como los políticos, los sindicalistas, los
empresarios y los funcionarios están aquejados de semejante
metástasis, tenemos dos opciones, o nos quedamos en el sofá de
nuestra casa a lamentarnos o tomamos la decisión de movilizarnos y
tratar de acabar con la situación actual retirándole la confianza
que durante tanto tiempo le dimos a los partidos que nos han llevado
a ella.
Llamemos
a las cosas por su nombre, aquí se ha producido y se produce, un
saqueo sistemático de las arcas públicas, visto por los ciudadanos
y por las empresas que si cumplimos con nuestros deberes como una
afrenta. Si nuestra sociedad quiere salir de esta crisis que
padecemos debe contar con unas instituciones públicas y privadas en
las que pueda confiar, y esa condición no se cumple.
Mientras
esto ocurre, miles de personas en todas nuestras ciudades malviven y
duermen en la calle, son personas sin hogar. Alguien dirá que
siempre han existido, cosa cierta, pero hay datos que desde 2007 se
han cuadruplicado. No podemos olvidar, que por ser lo que son, sufren
ataques y acoso en la vía pública protagonizados por desalmados sin
conciencia, pero no es solo eso, incluso los ayuntamientos tratan de
hacerlos invisibles impidiéndoles el acceso a ciertas zonas de su
ciudad.
Si
vivimos realmente en eso que llaman sociedad del bienestar, creo que
ya es hora de crear, para los que peor lo pasan, una red de espacios
dignos que puedan acoger a todas estas personas y les garanticen sus
necesidades básicas.
Cuando
esta noche estemos en compañía de nuestra familia o amigos y
degustemos exquisitos manjares, seamos conscientes de que otros
muchos no lo pueden tener, pensar en ello unos instantes potenciará
ese sentimiento solidario, esa humanidad que casi todos llevamos
dentro.
Espero
que en 2014 se cumplan todas vuestras expectativas, FELIZ 2014.