No se puede empezar a hacer balance de lo que le ha acontecido a nuestra Nación sin empezar por esa DANA que ha golpeado, sobre todo, a los valencianos y en la que ha quedado patente la incompetencia del gobierno regional del PP y la negligencia criminal del Gobierno de Sánchez, quien prefirió no socorrer de inmediato a los damnificados y sigue ayudándoles con cuentagotas, con tal de desgastar a un gobierno valenciano de distinto signo político.
Todo ha empeorado, los españoles somos más pobres, pues todo ha subido mucho más que los salarios y las pensiones, aunque eso sí, los impuestos siguen alcanzando límites casi confiscatorios. Sigue aumentando el gasto ideológico y prescindible mientras que, por el contrario, los servicios públicos básicos ofrecen cada día menos calidad por falta de personal y recursos. Sánchez ha descabellado a nuestro maltrecho y casi ya inexistente Estado del Bienestar, ese que quienes tenemos ya bastantes años lo pudimos disfrutar en casi todo su esplendor.
Por otra parte, este Gobierno parece empeñado en liquidar a nuestro sector primario, agricultores, ganaderos y pescadores, apoyando junto al Partido Popular en Europa medidas que lo condenan a su desaparición, beneficiando a lo que nos llega de terceros países, al no obligarles a cumplir las mismas reglas del juego que a los nuestros.
Curiosamente el PP, tanto en España como en la UE, es cómplice del PSOE en todo lo relativo a facilitar la invasión migratoria que se produce desde África, en la que a personas procedentes de culturas incompatibles con la nuestra se les da unos recursos que necesitarían muchos de nuestros hijos, muchos españoles y en cambio provocan tal inseguridad que por las calles de muchas poblaciones y barrios de España ya no pueden andar tranquilas nuestras nietas, hijas o esposas. España es, hoy por hoy, un coladero y ni Sánchez ni Feijóo quieren que deje de serlo.
Otro de los graves problemas de la España de hoy es el del acceso a la vivienda, en este asunto es todo un despropósito, no se construyen viviendas públicas y nuestro Gobierno implementa normas que hacen que los propietarios retiren sus viviendas del mercado, agravado por el claro apoyo de Sánchez y su banda a los okupas e inquiokupas de distinto pelaje, sin proteger la propiedad privada, está claro que todo irá a peor en este asunto.
El objetivo de Sánchez es simplemente mantenerse en el poder todo el tiempo que pueda, para ello, no duda ni dudará en apoyarse en toda esa jauría antiespañola que le obliga a llevar a cabo políticas contrarias al interés general de España y los españoles, aunque tuviera mayoría absoluta, continuaría destruyendo nuestra democracia cambiando la Constitución por la puerta de atrás, arrebatándole los instrumentos que en ella había para defenderse de los “Sánchez de turno”. Todo lo ha colonizado, ya solo queda una parte de la Justicia y el Rey, por eso los ataca siempre que puede, parece estar preparando el terreno para declararse en rebeldía cuando le pretendan sentar en el banquillo por su corrupción, la de su familia y la de su partido.
Los españoles no podemos olvidar, porque ya lo sabemos, que mientras nos tenían confinados, que mientras anularon ilegalmente muchos de nuestros derechos y libertades, Sánchez y sus secuaces, se dedicaban a enriquecerse llevándose millonarias comisiones en la compra de mascarillas y otros productos, muchos de ellos inservibles por su mala calidad. Por ello, me es difícil entender cómo todavía millones de españoles, según los últimos sondeos, siguen dándole su apoyo a esta mafia, porque a ellos, a los votantes de izquierdas, también les está robando.
Mi deseo para 2025 está reflejado en la imagen que acompaña este artículo, en la que Zapatero, el que lo empezó todo y Sánchez, el que trata de culminarlo, están entre rejas.
Se tiene que hacer realidad la foto, tarde ó temprano