Hace un mes, UPyD ofreció a
los restantes partidos constitucionalistas con presencia en Cataluña, un pacto
a fin de defender la Ley y la democracia frente al desafío secesionista. En esa
oferta se incluía una propuesta de programa conjunto que, por encima de
intereses partidistas, contemplaba un pacto por la Educación que pusiera fin al
adoctrinamiento nacionalista en las aulas, un plan de choque contra la pobreza
y la desigualdad, medidas contra la corrupción y, el respeto de los derechos
fundamentales y la convivencia en Cataluña.
El ofrecimiento de UPyD no
despertó el más mínimo interés en los partidos nacionales que creen en la
Constitución, partidos más preocupados en sus propios intereses que en
articular una propuesta conjunta frente al desafío.
Ante la situación creada,
UPyD sacó a relucir su grandeza y anunció que no concurriría a la contienda
electoral catalana en aras de no dispersar el voto constitucionalista,
consciente de que si sus votos van a otras opciones podrían ser determinantes.
UPyD no se presentará pero
hace un continuo llamamiento apelando a la participación masiva de todos
aquellos ciudadanos que no quieran que se levanten muros en Cataluña, pidiendo
el voto para las fuerzas que defiendan inequívocamente la unidad nacional y el respeto
a nuestro ordenamiento jurídico.
Que nadie se equivoque,
UPyD no renuncia a hacer política en Cataluña, simplemente la hace con letras
mayúsculas, dejando a un lado los intereses partidistas, con generosidad y
altura de miras, apostando por el pluralismo y la convivencia, una gran lección
de patriotismo para el resto de partidos.
Todos aquellos que creen
que Cataluña necesita un Gobierno que se centre en los problemas de los
catalanes y no en delirios identitarios, todos aquellos que crean que hay que
acometer una reforma constitucional que garantice la igualdad real de todos los
españoles, sin derechos “históricos”, ni status especiales, ni privilegios de
unas CCAA frente a otras, todos aquellos en definitiva, que buscan el partido
que de verdad mire, solo y únicamente, por el interés general de España y de
todos los ciudadanos españoles, que dejen de buscar, ya existe, se llama UPyD.
