Hoy lunes, se celebran en el Congreso de los Diputados una serie de actos institucionales con motivo del Día de la Constitución. En dichos actos participan, la presidenta de las Cortes, Meritxel Batet, la vicepresidenta, Ana Pastor, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al líder de la posición, Pablo Casado, y los presidentes del TC, Pedro José González-Trevijano y el del CGPJ, Carlos Lesmes.
Estos actos se han convertido en una auténtica burla, pues entre sus participantes están, por una parte, el Gobierno que pisotea a diario la Carta Magna, y sus socios, esos que si pudieran le meterían fuego, y por otra, el partido que ha hecho muy poco por defenderla, y que recientemente, ha participado en el enjuague de la renovación del Tribunal Constitucional, evidentemente, me estoy refiriendo al Partido Popular. El consenso constitucional lo han sustituido claramente por el consenso progre y Pablo Casado parece estar de acuerdo, debería aclararlo.
No podemos olvidar que, el actual Gobierno, ha sido condenado en dos ocasiones por el Tribunal Constitucional por ser inconstitucionales e ilegales los dos estados de alarma durante la pandemia, y también en una tercera sentencia contra la presidenta del Congreso, Meritxel Batet, por el cierre del Parlamento durante la pandemia.
Santiago Abascal no ha querido participar en estos actos, y mi opinión personal es que Pablo Casado, debería haber hecho lo mismo, pues no se puede estar dando siempre oxígeno a quienes desde la Transición pretenden acabar con el orden constitucional y por ende, con nuestras libertades.