Hoy es 9 de mayo, día en el que la Unión Europea celebra el denominado “Día de Europa”, un claro acto de propaganda de la burocracia de Bruselas de unos supuestos logros en materia de unidad y paz a largo plazo en el que se conmemora la Declaración Schuman de 1950, aunque evidentemente, todo es una farsa debido a que la actual UE ha traicionado de manera flagrante los valores y las intenciones de quienes la fundaron.
Populares y socialistas, el bipartidismo que lleva décadas gobernando la Unión Europea ha dado la espalda a su sentido original de unidad en la diversidad, defensa de la libertad, cooperación sin imposición, impulso a la prosperidad de los europeos y respeto de nuestra tradición y valores. Cada uno de estos objetivos originales está hoy bajo amenaza por el monstruo burocrático dirigido por Von der Leyen y apoyado por Sánchez y por Feijóo.
Europa es mucho más que los tratados y edificios de la Unión Europea, porque Europa no nació en Bruselas ni en los tratados. Europa no tiene 75 años, tiene tres milenios. Europa es una civilización forjada durante siglos sobre la tradición y cosmovisión cristiana, romana y griega, plagada de diversas identidades, tradiciones y culturas.
La Europa que muchos amamos no es la de los burócratas no electos alejados de toda la realidad de la gente, sino la de las patrias, como España, que hoy la llenan de vida y que en el pasado construyeron y exportaron la civilización más avanzada del mundo.
Pero confío plenamente en que Europa prevalecerá a pesar de quienes dirigen hoy por hoy la Unión Europea. Es evidente que, desde hace décadas, la UE ha dejado de ser una herramienta útil para los Estados Miembros y sus ciudadanos. Se ha convertido en un proyecto ideológico progre que impone normas sin control democrático: Pacto Verde, censura digital, migración descontrolada, ideología de género, asfixia al campo y a la industria.
Y digo que Europa prevalecerá, porque empieza a ser imparable la oleada de movimientos patriotas que, impulsada por cada vez más europeos, está devolviendo la vitalidad a Europa frente a quienes la han dejado morir.
No debemos conformarnos con la burocracia gris con la que populares y socialistas quieren que identifiquemos a Europa, debemos seguir avanzando para recuperar nuestra identidad, la libertad, la prosperidad y la seguridad de las Naciones que forman Europa frente a la máquina totalitaria de Bruselas.
Las instituciones europeas deben estar al servicio de los europeos y no de los burócratas de Bruselas. Las instituciones europeas deben servir para contribuir a la prosperidad, la identidad, la libertad y la seguridad de los europeos. Si por decir esto, se te califica como de disidente, solo deciros que cada vez conozco a más gente que piensa como yo.
Hay una minoria despierta, menos mal, que es la que impulsa toda la reforma