De un tiempo a esta parte, está ocurriendo algo muy preocupante, pues el Bloque Nacionalista Gallego está promoviendo, entre sus organizaciones afines y militantes, la demonización de los peregrinos que realizan el Camino de Santiago y de la peregrinación en sí misma.
No podemos olvidar, que la peregrinación del Camino de Santiago se ha convertido en un símbolo religioso y cultural con gran arraigo no solo en la comunidad gallega si no ya, en toda la Cristiandad. De hecho, Santiago de Compostela, se ha convertido ya en una de las tres ciudades de peregrinación del cristianismo, con un gran valor cultural y turístico.
Pero en los últimos días, los socios gallegos de los proetarras de EH Bildu, han desatado una campaña de odio contra los peregrinos en la capital de Galicia, que ha contado con la complicidad de muchos medios.
En las redes sociales, esa campaña ha acabado degenerando en una lluvia de insultos de los separatistas e incluso una incitación al asesinato contra los peregrinos desde una cuenta anónima en Instagram. Unos hechos muy graves y que contrastan con la buena educación y el civismo demostrado en todo momento por los participantes en la Peregrinación Europea de Jóvenes (PEJ22), que es la que ha despertado la ira y la intolerancia del separatismo.
Estamos ante una muestra más, de que la izquierda y el separatismo, de la mano, siempre intentan destruir todo lo que le reporta a España algo positivo. Son una plaga.