La Policía portuguesa ha detenido a Ana Patricia Trindade, la madre de Bastian, que secuestró el pasado 6 de mayo a su hijo y lo mantenía en una «ecoaldea» cercana a Lagos, en el sur de Portugal. Aquel 6 de mayo, el padre del menor, Alexandre Riera, denunció lo que llevaba tiempo temiendo, que su expareja había secuestrado al hijo de ambos. Desde entonces lleva tratando de localizarlos sin éxito hasta que un detective privado lo ha conseguido. El niño no ha sido entregado todavía al padre.
La desaparición se produjo el 6 de mayo, pero no fue hasta el 31 de ese mes cuando el juzgado de instrucción número 23 de Barcelona emitía la orden de búsqueda y captura de la mujer, se lo tomó con mucha calma.
Como ya es habitual, la madre de Bastian, presentó 7 denuncias falsas contra el padre, todas ellas desestimadas, antes de secuestrar al menor de 5 años. Si tras ellas, la justicia hubiese encerrado a esta delincuente feminista, el secuestro no se hubiese llevada a cabo.
Parece evidente, que la justicia tiene un comportamiento demasiado laxo con estas mujeres que tras denunciar en falso optan por el secuestro. Resulta increíble que tenga que ser el padre el que contrate a un detective privado para que resuelva el caso. Mas increíble y lamentable resulta, que el niño de cinco años siga en dependencias de los servicios sociales sin enviarlo a su casa con su padre.
En el caso de Bastian se repiten algunas situaciones ya lamentablemente habituales en estos casos, el principal, la madre estaba incumpliendo el convenio regulador, hacía dos meses que no dejaba que el padre viera al niño poniendo mil y una excusas. Quienes nos desgobiernan parecen no tener ninguna intención en hacer absolutamente nada para que los padres a los que les ha tocado vivir estas situaciones dejen de sufrir el infierno que padecen.