Lo de Yolanda Díaz es de traca, jamás tuvo este país a un personaje tan inane como ella en una vicepresidencia del Gobierno. Está en plena campaña de promoción personal destinada a ocupar el máximo número de portadas, de salir todos los días en las noticias, pero lo hace esgrimiendo discursos que no entiende nadie, porque nunca dice nada. Se ha dedicado a lanzar propuestas absurdas que, pese a que les pueden sonar bien a los más desfavorecidos, son irrealizables y hasta contrarias a las normativas, española o europea. Acude acompañada del ministro de Consumo, Alberto Garzón, ese que dice que su sociedad de consumo ideal es la de Cuba. Es una pena que los más desfavorecidos suelan ser en su mayoría los más incultos, si no sabrían, que comunistas como, Yolanda y Alberto, lo único que saben es fabricar pobreza.
¿Os acordáis cuando Yolanda Díaz se adjudicaba el éxito de haber eliminado la temporalidad laboral? Pues bien, esa reforma laboral llevada a cabo por el Gobierno está generando efectos perniciosos. Uno de ellos, que los despidos por no superar el periodo de prueba se han disparado un 900%
Como la ministra de Trabajo ha puesto tantas trabas al contrato temporal en su norma, las empresas están viendo en el «periodo de prueba» la tabla de salvación para poder tener empleados en plantilla por un periodo corto de tiempo. Da igual que el empleado en cuestión haya cumplido correctamente con sus tareas: prescindirán de él antes de tener que hacerle fijo porque no pueden hacerle temporal.
El período de prueba dura, en función de los puestos, entre dos y seis meses, por lo tanto, es el instrumento perfecto para hacer contratos basura con cara de indefinidos. Se lo han puesto “a huevo” a los empresarios.