La banda que aglutina Sánchez, esa que está formada por socialistas, comunistas y separatistas, saben perfectamente que el tiempo se les agota, por lo que se afanarán en estos últimos meses de legislatura para perpetrar todo tipo de tropelías. Una de ellas, es la profanación del Valle de los Caídos y de sus tumbas.
Isabel Díaz Ayuso, debe declarar Bien de Interés Cultural (BIC) el Valle de los Caídos, tal y como se lo ha pedido Vox, ya que de esa manera impedirá que los desalmados que nos mal gobiernan, aplicando la totalitaria Ley de Memoria Democrática, descarguen todo su odio revanchista sobre un monumento que debería ser respetado por todos. De esa manera, Ayuso, dejaría claro que se opone al desarrollo de ese proyecto de división y de ruptura entre españoles.
Por mucho que el Valle de los Caídos sea de Patrimonio del Estado y que desde el punto de vista jurídico sea poco viable, lo cierto es, que si entrando en una batalla jurídica se consigue el tiempo necesario para que acabe la legislatura, se habría conseguido el objetivo al parar ese ignominioso proyecto.
En este lugar sagrado reposan más de 33.000 víctimas de los dos bandos de la Guerra Civil. La familia de José Antonio Primo de Rivera, se ha adelantado a los acontecimientos y ya ha solicitado exhumarle y llevarse sus restos. Hablamos de uno de los grandes protagonistas de nuestra historia reciente, de un patriota que fue fusilado tras una mascarada de juicio, simplemente porque Stalin dio la orden para que el magnicidio se llevara a cabo, sí o sí, porque el dictador de la URSS era el que dirigía desde la sombra a los líderes del bando republicano, o rojo, como se denominaba por entonces.