En la conmemoración de nuestro Día Nacional, que se celebró en Madrid, hubo tres protagonistas claros, uno positivo y dos muy negativos. El gran protagonista fue nuestro Rey y los dos que dieron la nota fueron, Pedro Sánchez y Yolanda Díaz.
Pedro Sánchez, en un desesperado intento de evitar que le abuchearan, cosa que no consiguió, llegó tarde e hizo esperar al Rey dentro de su coche, algo inaudito y sin precedentes, incluso dio órdenes de que su llegada no fuera anunciada por megafonía. En nuestra historia reciente es imposible encontrar a un presidente del Gobierno de España más impresentable que este.
Ahora toca hablar de ese esperpento de la política llamada Yolanda Díaz, una comunista que cuando se pagaba ella la ropa iba con baqueros, desteñidos y rasgados, y que ahora, que le pagamos nosotros la ropa, parece una modelo de lujo. En este 12-O llevaba un vestido de diseño exclusivo de una muy conocida diseñadora, Purificación García, achampanado y satinado, de manga larga abullonada con una especie de lazada al cuello y marcado en la cintura. Los zapatos de tacón eran de otra muy conocida diseñadora, concretamente de Úrsula Mascaró, y cartera de mano a juego, ambas piezas superan de largo los 1.200 €. Las gafas de sol, también marca y modelo exclusivo….. Vamos que ayer llevaba encima puesto el sueldo de medio año de un mileurista.
Teniendo en cuenta que el granero de votos del partido de esta señora, ese que se llama Podemos, Potemos o Pudrimos y creo que ahora se llamará Sumar, son parte de los más desfavorecidos de nuestra sociedad, algunos mileuristas incluidos, es de suponer que de aquí en adelante muchos de ellos ya no se sentirán representados por esta política experta en decir “frases vacías”.