Marruecos afirma en una carta enviada al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas tras una petición previa de la organización supranacional para que aporte información sobre las muertes de inmigrantes que hubo en el perímetro fronterizo hispano-marroquí de Melilla el pasado mes de junio, que no tiene frontera terrestre con España y que, Ceuta y Melilla, son “meros enclaves o presidios marroquíes ocupados”.
Lo que demuestra que, Marruecos, sigue teniendo aspiraciones territoriales sobre suelo soberano español. Y todo ello, pese a que el Gobierno de Pedro Sánchez dejó caer que estas se acababan con el brusco giro de la posición española sobre el Sáhara Occidental, abandonando la tesis de que los saharauis debían decidir su futuro en libertad y adoptando que la mejor solución es que queden integrados en Marruecos, contraviniendo lo que avaló en su día la ONU.
Marruecos ha vuelto a ningunear a España y a despreciar nuestra integridad territorial. Sánchez, se ha limitado a decir, con bastante desgana, que Ceuta y Melilla son españoles, faltaría más; qué no habría en el pirateado móvil de nuestro infame presidente, para que actúe de esa manera.
Es gravísimo lo que ocurre. Sánchez es un guiñol en manos de nuestro enemigo del sur, un tipo que tiene las manos atadas ante el temor de que Marruecos haga público el contenido de su celular y cederá todo lo que haga falta, contra los intereses de España, para salvar su cabeza. Es una pena que en España no dispongamos de un instrumento como el “impeachment” para así echarlo de La Moncloa.
Algo pronosticado hace tiempo Alejandro.Un coronel de intendencia, fallecido, me dijo que Melilla, debido a las montañas cercanas, era poco defendible salvo que se preparara una defensa «especial» con mucho sigilo. EE.UU, como siempre, a lo suyo, casi regalando barcos de guerra modernos a Marruecos y construyendo una base militar cercana a Melilla. Israel ha proporcionado misiles tierra-aire, disminuyendo mucho la superioridad aerea española. Blanco y con asas.