Esa amalgama comunista denominada Sumar empieza a dejar claras cuales van a ser sus prioridades esta legislatura. Hoy mismo ha presentado su primera proposición de ley que va dirigida a suprimir como delito en el Código Penal las injurias vertidas contra la Corona, las ofensas a los sentimientos religiosos y los ultrajes a los símbolos nacionales. De nuevo, los comunistas se ponen del lado de quienes lanzan su odio contra lo más importante, contra las cosas que respetan y aman los españoles de bien. Portan los mismos odios del 36 y si pudieran perpetrarían las mismas atrocidades.
La propuesta la ha presentado, el dirigente de IU y diputado Enrique Santiago, justificándola como un deseo de blindar la «libertad de expresión» y recuperar libertades. Enrique Santiago, además de secretario general del PCE es conocido por haber pertenecido a las FARC y haberlas representado en conversaciones de paz, esa narcoguerrilla comunista que entre otras cosas secuestró a miles de niñas para darles satisfacción sexual a sus combatientes.
Si esto se aprobara, que nadie dude que servirá para insultar o hacer escarnio público de la Iglesia Católica y sus fieles, por supuesto, nadie se atreverá a hacer lo mismo con el Islam y los suyos, pues la izquierda hace tiempo que ha mostrado su simpatía con esa religión por muy incompatible que sea con los valores de Occidente.
En lo referente a despenalizar las injurias a la Corona, los comunistas pretenden dejar indefensa a la Casa Real para conseguir como su último en este asunto de derribar la Monarquía y traer de nuevo, otra República Popular como esa de infausto recuerdo.
Por su parte, con la petición de supresión del delito de ultrajes a la patria, injurias a la nación y de enaltecimiento del terrorismo, lo único que hacen Yolanda Díaz y los suyos es incidir en su eterno empecinamiento en ir de la mano de terroristas y separatistas para destruir España.