Quien les iba a decir a todos esos millones de progres, esos que pese a todo han vuelto a votar al “psicópata”, que su voto iba a servir para avanzar en la desigualdad entre los españoles.
Desde la Transición, siempre se tuvo claro, que las CCAA que más aportaban serían las que menos recibirían, simplemente, por esa solidaridad que es el único camino hacia la igualdad, algo que era aceptado por todos. Pero ahora llega nuestro actual e infame presidente, ese que se ha saltado todas las líneas rojas y se atreve a aceptar lo que le piden los golpistas catalanes y darles el dinero de todos los españoles a cambio de que su peón, Illa, presida Cataluña y él siga habitando La Moncloa.
Hace tiempo que Cataluña era la CCAA que más aportaba, pero como sus dirigentes se dedicaron a trabajar para una imposible independencia en vez de para que, su región y los ciudadanos que en ella residen, prosperasen, no solo están siendo superados en lo económico por otras CCAA como Madrid, es que, además, es la CCAA más endeudada con diferencia, por eso también le exigen al canalla, que esa deuda generada por ellos, la paguemos todos los españoles, esos precisamente somos a los que Sánchez, a la vez que nos habla de ese invento de “singularidad catalana” nos quiere meter la mano en el bolsillo para robarnos y dárselo a los desleales. Hace no demasiados años, nos dicen que iba a ocurrir esto y no nos lo hubiésemos creído absolutamente nadie.
Pero vamos, si hace veinte años nos ponen un telediario de cualquier día de 2024, tampoco nos lo hubiéramos creído. Traición, mentiras y corrupción en el poder político; impuestos casi confiscatorios, delincuencia desbordada, tiroteos por las calles, más mujeres violadas que nunca y un Código Penal muy blandito; policías y guardias civiles sin medios, desprotegidos, no respetados y hasta atacados; los jóvenes, obligados a aceptar trabajos basura, pluriempleados, sin posibilidad de acceder a una vivienda, ni en alquiler en solitario ni mucho menos comprarla, imposibilidad de crear una familia, índice ridículo de natalidad y decenas de miles de abortos anuales; ayudas a vagos y protección de los okupas, la propiedad privada más en peligro que nunca; media África entrando ilegalmente y recibiendo las ayudas que nuestros hijos necesitarían para tener un proyecto de vida propio; adoctrinamiento escolar para corromper a los niños y jóvenes, esa es la España de hoy.
Quienes han vuelto a votar al canalla de Sánchez, tienen que estar super orgullosos de su hazaña, cada noche deberían sentirse culpables del daño que han causado, sobre todo, a sus hijos y nietos, porque supongo que alguno de ellos también los tendrá.