Fuenlabrada es un municipio madrileño en el que el PSOE consiguió la mayoría absoluta en las últimas elecciones municipales y supongo que, por ello, Isabel Díaz Ayuso (PP), presidenta de la Comunidad de Madrid, decidió hacerles un regalito a esos votantes socialistas construyéndoles cerca de sus casas uno de esos viveros de delincuentes denominados centros de Menas.
La Comunidad de Madrid ha ofrecido un contrato a través del portal de contratación pública de casi 24 millones de euros para la gestión del centro de Menas que pretende abrir próximamente en la Cantueña (Fuenlabrada) y que contará con 96 plazas.
A los supuestos menores, teóricamente mayores de 11 años pero menores de 18 que allí residan, los van a tratar como a reyes, por supuesto van a vivir con el dinero de nuestros impuestos mucho mejor que los hijos de muchas familias humildes españolas, pues recibirán educación, alimentación, cuidado personal, alojamiento adecuado con limpieza diaria de habitaciones, aseos y zonas comunes, ropa y calzado, lavado, planchazo y repasado de las prendas, suministro de cama y mesa, gestión de su traslado a centros sanitarios, actividades lúdicas y de ocio y un mantenimiento constante de las instalaciones que ofrezca aire acondicionado en verano y calefacción en invierno.
La Comunidad de Madrid pretende contratar a 16 profesionales entre los que se encuentran médicos, directores, coordinadores, psicólogos y otros especialistas. En el sueldo de todos ellos, el gasto ascenderá a casi medio millón en lo que queda de 2024 y superará los dos millones y medio en 2025. Los gastos del inmueble, entre los que se incluye la electricidad, los seguros de la vivienda o la seguridad, superan los dos millones de euros, mientras que el desembolso en el cuidado de los Menas rondará los cuatro millones de euros.
Evidentemente, el PSOE de Fuenlabrada está que trina, pues a ellos les gusta colocar estos centros en zonas donde no gobiernan ellos. Analizándolo, se ve con claridad que unos y otros funcionan de igual manera, el marrón para su adversario.
El problema es que ningún político, excepto Abascal, ya sea socialista o popular, entiende que darle cobijo de lujo a un centenar de Menas no soluciona nada, pues en el tiempo que se parchea el problema para esos cien, entran mil más. Hasta cuando vamos a seguir soportando los ciudadanos españoles a políticos, que en vez de solucionar nuestros problemas y sobre todo, los de quienes más necesitan que se les ayude, se dedican a mimar a quienes a medio plazo pueden perfectamente, como ya ha quedado demostrado en numerosas ocasiones, a cometer graves delitos contra nuestra integridad física, sobre todo, contra nuestras mujeres y contra nuestras propiedades.