Mientras que aún hay víctimas del volcán de La Palma que siguen viviendo en contenedores, simplemente, porque Sánchez y su banda pasan olímpicamente de ellos, esta mafia que no Gobierno, acaba de otorgar a la ONG Provivienda, otro chiringuito infecto, un total de 37.366.417,9 de euros en subvenciones públicas, cifra que no incluye el dinero concedido por otras instituciones como los recientes 60.000 euros del Gobierno de Canarias para un programa de atención integral a inmigrantes ilegales. Resulta indignante que el principal cometido de esta asociación sea la de encontrar vivienda a los ilegales, un problema creciente que cada vez sufren más españoles, pero a los nuestros “ni agua”.
Ahora vamos a hablar de la secretaria general que ha impuesto Sánchez en Andalucía, María Jesús Montero, muy conocida por aquí por su desastrosa gestión en todos los cargos que ocupó y sobre todo, por ser una pieza clave en la mafia que dirige el canalla que ocupa La Moncloa. Nada más conocerse su desembarco en Andalucía, ha declarado que esta comunidad debe aprovechar “la iniciativa de autogobierno que plantea Cataluña” y por tanto debe reclamar ejercerlo en igualdad de condiciones para asegurar así el cumplimiento del estatuto de autonomía, eso lo dice la que siempre ha discriminado en materia de financiación a las CCAA leales, entre ellas Andalucía, al dar privilegios en este campo a las regiones con partidos separatistas que en el Congreso de los Diputados mantienen a Sánchez en el poder.
Y termino con el bochornoso espectáculo que nos brindó Sánchez en su primer acto de los cien programados para conmemorar que Franco murió en su cama hace 50 años. Justifica dedicar el año a conmemorar la muerte de Franco en que los «regímenes autocráticos están avanzando» y es necesario transmitir a los jóvenes «la importancia de vivir en democracia», esto lo dice el autócrata que se está cargando nuestra democracia y nuestro Estado de derecho. Para él, la dictadura «puede volver» porque el «fascismo» es la tercera fuerza en Europa, pero muchos sabemos, que esos al que él llama fascistas son la única esperanza de futuro que le queda a esta degradada Europa.
La realidad es que Sánchez lleva casi 7 años gobernando con unas consecuencias pésimas para España, que lidera el índice de pobreza y desempleo en Europa desde hace años, con muchos españoles que necesitan hasta tres trabajos para poder comer todos los días. Que Sánchez no sólo gobierna contra los españoles, sino que, además, se dedica a enfrentarnos entre nosotros a cuenta de una guerra que ocurrió hace casi noventa años y cuya división habíamos superado gracias a la generosidad de nuestros abuelos. Quiere sumirnos en la miseria y, además, acabar con la concordia entre nosotros.
Por todo ello, está cada vez más claro que quienes nos desgobiernan son una calamidad para España y que, ante Sánchez y su mafia, sólo cabe una actitud: hay que echarlos para reconstruir todo lo que han destrozado y devolver la esperanza a los españoles.
Hay que despertar, nos da miedo despertar