La intervención del vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, solo podemos calificarla de histórica, pues le dijo en su cara a quienes se están cargando Europa desde Bruselas, desde dentro, que ellos son la amenaza para nuestro continente y para nuestra civilización.
Esas duras críticas sobre la situación política de Europa están en la línea de las que hacen cada vez más dirigentes europeos emergentes, de las que por ejemplo viene denunciando Santiago Abascal en España desde hace muchos años.
En su discurso, Vance advirtió sobre la amenaza interna que enfrenta Europa, alejándose de los valores democráticos fundamentales que comparte con Estados Unidos. En sus 19 minutos de intervención, realizó una radiografía exacta de lo que ocurre en el viejo continente, incidiendo en la deriva autoritaria y un retroceso en los principios que históricamente han unido a Europa y América. Vance criticó las restricciones a la libertad de expresión en Europa, mencionando regulaciones que limitan la diversidad de pensamiento, y puso el ejemplo de medidas represivas que existen en Alemania.
Vance dejó claro lo que muchos pensamos, que no es otra cosa, que en Europa y sobre todo en España, nuestras libertades fundamentales están en grave peligro y que quienes las amenazan lo hacen por estar al servicio de agendas ideológicas que están claramente en contra de los intereses de los ciudadanos europeos.
Somos muchos los ciudadanos que nos sentimos profundamente españoles y por supuesto, europeos, pero desde luego no de esta Europa que con sus políticas suicidas le está robando el futuro a nuestros descendientes y que ha situado a nuestro continente en la más absoluta irrelevancia internacional.
De acuerdo