VOX parece haberlo entendido perfectamente, cuando los musulmanes que viven en España han llegado a los 2,5 millones y pretender imponernos sus costumbres, por ello, ha iniciado una recogida de firmas para hacer frente al avance del islamismo bajo el lema “No queremos la imposición de los velos en España”.
VOX ha lanzado una nueva iniciativa a través de su página web y sus RRSS oficiales para hacer frente al avance del islamismo en España y el resto de occidente. Según los de Abascal, la política de fronteras abiertas defendida tanto por el PSOE como por el PP está acabando con muchas libertades ciudadanas, por lo que han dado un paso adelante con el objetivo de hacer “una oposición total”.
Lo que ha encendido ésta ya inapagable mecha, ha sido la reciente polémica en un colegio de Madrid en el que decenas de jóvenes se manifestaron contra el veto del velo islámico en las aulas. Curiosamente, la presidenta Ayuso ha optado por lavarse las manos en este asunto y pasar la responsabilidad a los centros educativos dándoles libertad para decidir si se debe poder portar. Mientras que la formación de Santiago Abascal ha respondido de forma contundente, afirmando con rotundidad que “No queremos la imposición de los velos en España”, Ayuso, parece desconocer que la mayoría de esas alumnas lo portan por presiones de su familia y su entorno, por mucho que ellas lo nieguen, flaco favor le hace Ayuso a la causa de la libertad con su ambigua decisión, es como si no fuera con ella.
Convendría hacer memoria. Hasta la llegada de Sánchez, nuestros hermanos hispanoamericanos eran mayoría entre los que llegaban, evidentemente, por los lazos culturales e históricos que nos unen y por ende, por su inmediata integración social, pero desde que llegó el canalla, la tendencia cambió. De los 900.000 inmigrantes nacionalizados durante su mandato, en seis años Marruecos ha sido con diferencia el país con más ciudadanos que han adquirido la nacionalidad española, con un total de 229.572 personas. Por lo que, en estos momentos, ya son más de 2,5 los millones de musulmanes los que viven en España, siendo Cataluña la comunidad autónoma más afectada y la que más está cambiando sus costumbres. Por ejemplo, en Tarrasa, cientos de musulmanes han tomado las calles para realizar sus rezos colectivos. Las imágenes de una gran concentración de fieles ocupando la vía pública han provocado una oleada de críticas en RRSS, con numerosos ciudadanos expresando su indignación ante una escena que, según ellos, “ya no parece Cataluña, sino Marruecos”. Otro ejemplo, en Sabadell, en 30 años, el número de inmigrantes ha aumentado más de un 3.000% mientras que en toda Cataluña los inmigrantes ya suponen el 18% de la población.
No hay que ser muy espabilado para verlo, mayoría musulmana unida a tasas de natalidad más altas en comparación con la población autóctona, pues se está acelerando el cambio demográfico en la ciudad, una invasión silenciosa, una sustitución poblacional. Fenómeno que defienden con uñas y dientes, tanto socialistas como populares en la Unión Europea y que, si no se ataja, a corto y medio plazo, significará la agonía y muerte de nuestra civilización, algo que solo pueden evitarlo esos partidos emergentes que en cada país europeo defienden una Europa de naciones soberanas que colaboran entre sí y se oponen a la llegada de inmigrantes procedentes de culturas incompatibles y hasta hostiles con los valores de Occidente.
Estoy totalmente de acuerdo mientras que en los Países musulmanes dejen de imponer sus normas y costumbres todas basadas en la religión, que es lo que hacen, no permitiendo algo tan normal como ir de la mano, abrazar o mostrar cariño a tu pareja, vestimenta en las mujeres y así podríamos seguir con un largo etc.
No tienen intención de solucionarlo