El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares (PP), cesó hace unas semanas a los cuatro concejales de VOX por pedir la retirada de un cuadernillo para niños que adoctrinaba en la ideología de género. Un manual que parecía redactado por Irene Montero. El alcalde tenía que elegir entre el adoctrinamiento de género o cumplir el acuerdo de gobierno que tenía suscrito con VOX y eligió como le viene sucediendo estos últimos tiempos a los de Feijóo la peor opción.
El doctrinario cuadernillo aparentemente “educativo” incluye a una “familia deconstruida”, a una “familia homoparental” y otras… ¿Crees que todas las familias son iguales? En estos dibujos encontrarás familias muy diversas. Algunas tienen dos papás o dos mamás, en otras sólo están los abuelos, otras tienen muchos miembros… Cada familia es única, pero todas son igual de válidas. ¡Lo que no puede faltar es amor y respeto!
Además, una de las familias que califican como “nuclear” hace referencia a una familia musulmana e incluye a la mujer y a la hija con hiyab. Parece que este es el nuevo concepto de feminismo de este “pollo sin cabeza” en el que se ha convertido el PP.
Coincidiendo con este lamentable hecho protagonizado por los populares, VOX lanzó la pasada semana una campaña con motivo del 8-M contra la islamización de España bajo el lema “No permitas que se imponga”, “8-M de 2030. Podemos pararlo”, en la que pide firmas contra la presencia de velos islámicos en España: “No queremos la imposición de los velos en España. Las políticas de fronteras abiertas y el avance del islamismo están acabando con nuestras libertades”, haciendo un llamamiento a hacer “una oposición total”.
Quien defiende la libertad de las personas no puede estar de acuerdo con los actos que izquierdistas e islamistas realizan a favor del hiyab, actos como el que se celebró hace unos días en Parla, acto denigrante organizado por colectivos subvencionados por el Gobierno.
El hiyab es una prenda que vulnera la libertad de la mujer y que en muchos países del mundo, si no lo llevas, puede suponer un castigo y hasta la muerte. En este asunto, Ayuso, no puede seguir poniéndose de perfil.
Mis amigas marroquíes le llaman pañuelo si solamente tapa la cabeza y velo cuando tapa toda la cabeza.
Una equivocación supina