Los andaluces estamos de enhorabuena, gracias a VOX, no se permitirán las macroplantas de placas solares en suelo productivo. Recordemos que Italia aprobó en 2024 un decreto que vetaba las plantas solares a gran escala en tierras cultivables, decisión que fue muy aplaudida en todo el continente.
Así nos libraremos los andaluces del riesgo de desertificación y degradación del suelo. Bajo las grandes plantas solares convencionales, a ras de suelo, se aplican habitualmente herbicidas para mantener el terreno libre de vegetación, lo que impide el crecimiento de la cubierta vegetal, reduce la captura de CO₂ y favorece la erosión y las escorrentías.
El suelo fértil es un recurso limitado y estratégico para producir alimentos, por ello, no es razonable sacrificar tierras productivas, especialmente regadíos y zonas de transformación reciente, para instalar macroplantas fotovoltaicas cuando existen amplias superficies improductivas o degradadas disponibles.
El suelo productor de alimentos está limitado y debe blindarse legislativamente frente a “la ansiedad privada” de empresas energéticas que buscan terrenos agrícolas por su rentabilidad y facilidad de implantación. España es muy grande y hay superficies improductivas en las que se podrían instalar las placas fotovoltaicas sin necesidad de sacrificar hectáreas que nos pueden proveer de alimentos.
Hay que tener en cuenta que, una vez retirada la instalación, muchas de esas tierras quedan “yermas”, con suelos secos e inservibles para el cultivo, perdiéndose un patrimonio agrícola que antes capturaba carbono y mantenía el manto verde. Además, la pérdida de biodiversidad y de paisaje tradicional, por ejemplo, olivares o cultivos de almendro, que son reemplazados por extensiones de paneles y caminos de servicio.
Un argumento socioeconómico clave es que la política agrícola europea y nacional ha generado un entorno en el que muchos agricultores ven poco futuro en su actividad por las exigencias ambientales percibidas como excesivas, la baja rentabilidad y la falta de relevo generacional, lo que crea un “caldo de cultivo” para que grandes fondos energéticos alquilen o compren tierras agrícolas a precios con los que el uso agrario no puede competir.
El propietario es evidentemente libre para decidir sobre su tierra, pero el modelo actual favorece un “despliegue desordenado y especulativo” que prioriza el beneficio energético a corto plazo sobre la sostenibilidad del medio rural a largo plazo, agravando además la despoblación.
En definitiva, lo que VOX ha conseguido para Andalucía es proteger su soberanía alimentaria, la protección del suelo agrícola fértil y la defensa del medio rural frente a esos intereses especulativos que solo traen impactos ambientales, desertificación y pérdida de biodiversidad.
Esperemos que sigan luchando por los españoles
Por favor, qué acción, qué normativa, qué hay en concreto de este logro. No lo encuentro.
Gracias.