Lo que está sucediendo
estos días en el Partido Popular de Madrid, nos da una idea de los niveles de
corrupción de la política española, pues ni esa es la única corrupción del PP,
ni el Partidos Popular es el único partido en donde la hay, y además todos lo
sabemos.
Sé que todos cometemos el
error de generalizar y decir que “todos los políticos son unos corruptos”, pero
lo cierto es, que aunque haya muchos que no lo sean, por el simple hecho de
saber que compañeros suyos lo son, y no denunciarlos, podemos considerarles
como cómplices del saqueo al que someten sus compañeros a la ciudadanía.
¿De que ha servido la
excelente gestión de Esperanza Aguirre al frente de la Comunidad y Ayuntamiento
de Madrid? Pues tras conocerse que sus hombres de confianza alternaban esa
buena gestión con la de pertenecer a una banda criminal para su enriquecimiento
ilícito, lo que podía ser recordado como algo positivo pasará a ser recordado
como algo vergonzoso.
¿De qué le va a servir al Gobierno
de Mariano Rajoy su positiva gestión macroeconómica? Pues la idea de corrupción
de su partido conseguirá que pasen desapercibidos sus logros en ese campo.
El problema ya no es que el
PP se refunde y la generación de políticos a la que pertenece Rajoy se vayan a
su casa tras devolver lo sustraído, el problema es que eso mismo se tendría que
hacer en todos los partidos, y estoy seguro, de que ningún líder va a dejar el
sillón de forma voluntaria.
Mientras no se refunde el
propio sistema de arriba abajo, mientras no lancemos a la hoguera a la
asquerosa partitocracia que padecemos y recuperemos esa democracia que nos
arrebataron, mientras eso no ocurra, a ningún ciudadano honrado se le ocurrirá
entrar en política.
Sé por experiencia propia,
que tal y como están hoy en día los partidos, o entras diciendo amén a todo y
siendo muy servil al líder, o duras un telediario. Por ello, en el Congreso de
los Diputados, sobran unos 330 parlamentarios, pues con la disciplina de voto
de cada secta, que solo voten los líderes y que cada uno tenga el número de
votos correspondiente a los escaños que tendría. Nos ahorraríamos mucho dinero,
y todos esos golfos y vagos que sestean allí, se verían obligados a buscarse la
vida como todo hijo de vecino.
