Siempre he sostenido, que la
explicación de cómo CiU pasó de ser un partido nacionalista moderado, a
independentista radical, es simplemente porque se vio en la necesidad de
hacerlo antes de que los delitos que habían cometido fuesen descubiertos.
Ayer mismo, la Guardia Civil
detuvo, por orden del Juzgado de Instrucción nº1 de El Vendrell (Tarragona), a
18 personas vinculadas a Convergencia por financiación irregular de CiU, así
como a varios directivos de empresas acusados de haber pagado comisiones para
beneficiarse de las adjudicaciones de diversos contratos públicos.
Amañaban los concursos para
lograr las licitaciones dándoles apariencia de legalidad, recibían el dinero de
los empresarios, sobornos vestidos de donativos. Por ello, los afectados por
esta nueva redada contra la corrupción de CiU en particular, y del
independentismo en general, están acusados de organización criminal, cohecho,
tráfico de influencias, prevaricación, financiación ilegal de partidos
políticos, blanqueo de capitales y malversación de caudales públicos.
En este latrocinio está parte
de la explicación del separatismo catalán. Este dinero financiaba al partido,
enriquecía a sus dirigentes y creaba una red clientelar de apoyo al
independentismo. Robaban el dinero de la Sanidad, de la Educación y del resto
de servicios básicos.
Con la excusa del
independentismo, llevan ya muchos años saqueando las arcas públicas, y lo
triste de todo esto, es que una parte importante de catalanes está
completamente ciego y no lo ve, se cree el victimismo absurdo y considera la
acción de la Justicia como un ataque del Estado a ese proceso ilusorio, a esa
utopía imposible en el que los han metido.
Los separatistas han creado
un régimen político basado en la extorsión y el saqueo, además de estar
instalados en el delito continuo. En la intranet de la Generalidad de Cataluña
acaba de aparecer una convocatoria para cubrir 8 plazas que se encargaran de
evaluar a jueces y fiscales, algo ilegal, pues eso solo puede hacerlo el Consejo
General del Poder Judicial, serán sin duda los encargados de hacer lo que nos
dijo el ex juez Vidal que hacen, hacer listas, de independentistas y opuestos,
a fin de realizar en cuanto les sea posible una purga ideológica dentro de la
justicia catalana. Son despreciables y deberían estar todos en el talego.
