El Tribunal Supremo ha
condenado, a un año de prisión y seis de inhabilitación, a César Augusto
Mostaña Lehman, líder y cantante de Def con Dos, por un delito de
enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas, cometido con sus
mensajes de Twitter.
Lo curioso de todo esto es,
que la prescindible Audiencia Nacional, lo había absuelto pese a publicar
perlas como estas: “El fascismo sin complejos de Aguirre me hace añorar hasta
los GRAPPO” o “a Ortega Lara habría que secuestrarle ahora”, hasta en otro
pedía “un roscón bomba para el cumpleaños del Rey”.
Es evidente que estos
mensajes alimentan el discurso del odio, legitiman el terrorismo como fórmula
de solución de conflictos sociales y obligan a las víctimas al recuerdo de la
lacerante vivencia de la amenaza, el secuestro, o el asesinato de un familiar
cercano, algo que dice con toda la razón el TS.
Este repugnante y abyecto
“cantante” cuenta con unos ocho mil descerebrados seguidores en twitter y cada
uno de ellos ha podido reenviar los mensajes delictivos.
Tras esto, ha entrado en
acción el “gilipuertas de turno” que no es otro que Eduardo Madina, ese hombre
al que una bomba etarra le dejó sin pierna y que desde entonces parece sufrir
el “síndrome de Estocolmo” pues siempre que abre la boca es para apoyar a sus
verdugos. Madina dice que ha perdonado al cantante por su acción y que no
entiende que se le condene, pues para él es simple libertad de expresión.
Es evidente que la mente de
Eduardo Madina sigue necesitando atención especializada, él es libre de
perdonar a quien quiera, faltaría más, pero por respeto y solidaridad con el
resto de víctimas, y sobre todo, con los familiares de esos 300 asesinatos sin
esclarecer, debería de dejar ciertas cosas para su ámbito personal, y en
público tener más cuidado y tacto con lo que dice.
Madina recibió por el
atentado que sufrió una excelente indemnización, y lo digo porque otros
renunciaron a ella, y gracias a ser víctima se ha convertido en político
profesional pese a sus claras limitaciones mentales, incluso siempre se habla
de él como aspirante a todo. Si como víctima tiene todo mi respeto, como
persona y como político tiene todo mi desprecio, pues por gente como el ésta el
PSOE como está.
