Se
llama Montserrat Galcerán, es concejala podemita del ayuntamiento de
Madrid, exactamente, presidenta de los distritos de Moncloa-Aravaca y
Tetuán. Nació en Barcelona en 1946 y es doctora en Filosofía. Está
considerada como uno de los miembros más radicales de la
corporación.
En
días pasados ha sido centro de la polémica por protestar contra el
desalojo de los okupas del Patio Maravillas, posiblemente el
colectivo okupa más famoso de la capital de España.
Esta
concejala posee nueve propiedades, entre ellas un edificio completo,
un coche de lujo, una buena pasta a plazo fijo, un fondo de
inversión, un plan de pensiones, una participación del 50% en una
empresa familiar, tres paquetes de acciones en grandes empresas del
IBEX, y una muy saneada cuenta corriente. Y lo mas importante, se
declara abiertamente anticapitalista.
Supongo
que será de esas personas, que apoyan a los okupas y que los
alientan a que acometan nuevas okupaciones, eso sí, siempre y cuando
no okupen sus propiedades.
Este
asunto me recuerda al famoso dicho sobre el comunista al uso, “estoy
a favor de que se reparta la riqueza, pues entre lo que tengo y lo
que me toque en el reparto, salgo ganando”.
Ella
argumenta, que ha trabajado toda su vida, y que tener cierto
patrimonio no la descalifica para defender el reparto de la riqueza”,
el problema reside, en que cuando unos okupas entran en una propiedad
de alguien que podría decir lo mismo que ella, alguien en sus mismas
circunstancias personales, los apoya”.
Esta
adinerada podemita tiene una cara que se la pisa y representa el
coolmo de la incoherencia. Lo que para la mayoría puede ser simple y
llana cara dura, para ella es motivo de quejarse de que está siendo
criminalizada, de que la están amenazando. Yo desde luego, no me
pondría junto a ella en ningún acto reivindicativo.
Y
no es la única en Podemos, la Bescansa va de lo que va, y es
multimillonaria, de adolescente le gustaban los descapotables, con
los que se paseaba por su Galícia natal.
