Ayer se publicaron los
datos de una nueva Encuesta de Población Activa por el Instituto Nacional de
Estadística, unos datos que le vinieron muy bien a Mariano Rajoy en su
intervención en el Debate de Investidura.
En el tercer trimestre del
año ha disminuido el número de parados
en 254.000 y han encontrado empleo 227.000, y por fin, la tasa de paro
baja por primera vez en los últimos seis años del 20%, situándose en el 18,91%.
Una buena noticia, pero con muchos matices.
El record de turistas que
han llegado a España este verano se ha dejado sentir en el empleo de manera muy
notable.
Se trata de la mejor cifra
de empleo desde que echamos a Zapatero, desde mediados de 2011, aunque todavía
estamos lejos de aquellos veinte millones de ocupados de antes de que estallara
la crisis. En los últimos doce meses han encontrado trabajo casi medio millón
de parados.
El sector de servicios, con
el turismo en su vanguardia, ha tirado del carro del empleo. La mayoría del
empleo llegó del sector privado (220.000 personas) y del público (9.000). El
problema es, que la casi totalidad del empleo creado es temporal. Por lo que la
tasa de temporalidad en el empleo subió un 1.23%, hasta el 27%, la tasa más
alta desde finales de 2008.
Es preferible encontrar un
empleo, temporal y precario, que estar parado, pero el gran reto es revertir
esa situación. También es muy preocupante,
que el 42% de los parados lleven en esa situación más de dos años.
En el marco del mercado
laboral se hace imprescindible que el nuevo gobierno consensúe medidas con la
oposición para de una vez por todas se consiga crear empleo duradero y de
calidad.
