El bochornoso espectáculo
parlamentario que se vivió en la Carrera de San Jerónimo, es la prueba del
algodón de en lo que se ha convertido esto que llaman democracia.
Un presidente en funciones
que se atreve a hacer gracietas de sus SMS dirigidos en el pasado a Luis
Bárcenas, un Mariano Rajoy que ayer fue “de sobrado” a sabiendas de que tiene
la investidura ganada, y porque también hay que reconocer que como
parlamentario es bastante bueno, pues se mueve como pez en el agua en ese
estilo socarrón que posee y que saca a pasear cuando puede y quiere. No obstante, considero que ese intercambio de ingeniosas frases y sonrisas con Iglesisas, y de pareados graciosos con el portavoz del PNV, en las actuales circunstancias, son una falta de respeto a los ciudadanos.
El matón bolivariano que
piensa que él puede insultar a todos, pero que “si le dan caña a él”, monta el
numerito populista y abandona por dos minutos el hemiciclo en compañía de su
banda. Eso de que dentro habían más delincuentes que fuera, lo puedo decir yo,
y de hecho en alguna ocasión lo dije, pero él precisamente no es el más
indicado, aunque Hernando (PP) supo meterle las cabras en el corral al gallito
morado.
Hernando (PSOE) tuvo que
tragarse ayer muchos sapos defendiendo todo lo contrario de lo que defendía
hace apenas unos días, resultó patético, hay que ver lo que hace la gente con
tal de seguir siendo profesionales de la política a nuestra costa. Mientras
Hernando hablaba, “Mister Incognita, usease, Pedro Sánchez” sentado en su
escaño, desojando la margarita, con más mala cara que un chino enterrado en
albero, como decimos por Sevilla.
Y nos falta Rivera. Este
sigue con ese discurso que le han dicho que le gusta a casi todos, con unas
ansias descomunales de protagonismo y queriendo dar clases a los demás, el
problema es que en su partido, internamente, hay menos democracia y libertad
que en el extinto Partido Comunista de la URSS, y eso lo hemos constatado ya
tantos, que sus palabras caen cada vez más en saco roto.
Resultó patético ver a
Rajoy diciendo que le unen muchas cosas al PSOE, y a Hernando diciendo que son
muchas las que los separan. Evidentemente, el PSOE teme que si confraterniza
mucho con los populares, Podemos se convertiría en el referente de la izquierda
y de la oposición.
No sé lo que pasará, aunque
podrían haber hasta elecciones antes del verano, pues el PSOE ya lo ha dicho,
apoya la investidura, ni los PGE, ni ayudará a la estabilidad ni a la
gobernabilidad. Malos tiempos se vislumbran.
