Pese al bochornoso Comité
Federal de ayer, hoy podemos afirmar, que quienes hicieron posible la
defenestración de Pedro Sánchez, le hicieron un gran servicio a su partido y a
su país.
Cuando los barones críticos
acudieron ayer a ese Comité Federal, ya habían constatado por informaciones
filtradas por los Servicios de Inteligencia, que Pedro Sánchez tenía cerrado un
acuerdo, con Unidos Podemos y los separatistas, para hacerlo presidente. En ese
acuerdo Sánchez se comprometía a hacer dos referéndums como pago al apoyo de
los sediciosos. Por ello, ayer ocurrió lo mejor para todos los que nos sentimos
españoles, es decir, la gran mayoría.
El mensaje de Sánchez y los
suyos, de que o él o la abstención para dar el gobierno a Rajoy, era una gran
mentira propia de este trilero de la política. La realidad era bien distinta,
pues defenestrándole a él, España salía fortalecida.
Mientras que en el Comité
Federal, Sánchez y los suyos, pretendían dar un pucherazo en la votación, con
un censo no consensuado y unas urnas escondidas, en la calle había un
esperpéntico circo. Nos contaban los medios, que los militantes socialistas
aclamaban a Sánchez y hostigaban a los críticos, cuando la realidad era que la
gran mayoría de los allí presentes eran militantes de Podemos e Izquierda
Unida, los grandes perjudicados si se producía la caída de Pedro Sánchez,
incluso se identifico a candidatos de Podemos de distintas provincias.
Ahora la Gestora debería
contar la verdad a los militantes, y así desenmascarar a este auténtico
farsante y traidor, que ha sido capaz de fracturar su partido por simples
intereses personales, para así impedirle que se presente a las elecciones a
secretario general como un falso mártir.
Tras lo ocurrido, el PSOE
tiene una difícil disyuntiva, o decide ir a unas terceras elecciones, que visto
lo visto, podrían significar una auténtica catástrofe para los socialistas, o
bien, llegar a algún tipo de acuerdo con las demás fuerzas políticas para
permitir que gobierne la lista más votada, es decir, Mariano Rajoy.
