El CIS ha hecho público el
sondeo de estimación de voto para las elecciones autonómicas vascas y gallegas, y en él podemos ver con
claridad que el gran derrotado va a ser, como no, el PSOE de Pedro Sánchez.
En el País Vasco, el
PSE-PSOE perdería la mitad de su representación, que era de 16 escaños y podría
pasar a solo 8; y en Galicia, podría pasar de 18 a 16 e incluso perder la
segunda posición a favor de En Marea.
Es evidente, que en el PSOE
se están empezando a encender todas las luces rojas, y que Pedro Sánchez
tendría muy difícil su continuidad con un bagaje de gestión tan calamitoso. Por
ello, estos dos resultados electorales podrían dar un vuelco al escenario
actual de bloqueo político a nivel nacional.
Muchos se preguntan, cuánto
tiempo más está dispuesto el Comité Federal del PSOE a mantener a un secretario
general que está hundiendo al partido en todos los aspectos. Evidentemente, si
Sánchez sobrevive a vascas y gallegas, pocos dudan que tras la hecatombe que posiblemente
le espera en esas hipotéticas generales de diciembre, será definitivamente
defenestrado. El hecho de que la ciudadanía nunca sepa si estas con los malos o
con los buenos, al final siempre termina por pasar factura.
En relación al Partido
Popular, esa posible mayoría absoluta que le dan en los sondeos gallegos, le
daría bastante oxigeno a Rajoy de cara a mantenerse en el poder.
En el País Vasco, ganaría
el PNV en minoría, por ello, si EH-Bildu y Podemos pactasen, no tendría más
remedio Urkullu que pactar o con el PSOE o con el PP para evitar que la horda
proetarra-podemita apearan a los peneuvistas del poder.
Como vemos, los amantes de
la política tenemos la distracción asegurada, aunque sería mucho mejor si la
política que padecemos no nos diera casi siempre arcadas.
