Telefónica tiene previsto
incorporar a su plantilla a Trinidad Jiménez, ex ministra de AAEE con Zapatero.
César Alierta ya le tiene preparado un despacho en su sede central.
El fichaje no se ha hecho
ya público, sencillamente, para no entorpecer las negociaciones que Pedro
Sánchez está teniendo con Podemos.
Que la ex dirigente
socialista manifieste, que ha tomado la decisión de desarrollar una carrera
profesional privada es, en los tiempos que corren, una auténtica afrenta a esa
importante parte de la ciudadanía sin apenas expectativas de futuro. Para ella,
hacer carrera profesional privada es ser enchufada y parasitar en una empresa
regulada y estratégica, recomendada por su partido para defender sus intereses
y no los de los españoles.
Pero esto no solo lo hacen
los socialistas, en esto están totalmente de acuerdo con los populares,
recordemos que a comienzo de legislatura Telefónica incorporó a su equipo
jurídico al marido de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saenz de
Santamaría.
La utilización de las llamadas “puertas giratorias”
hace, que si se sumaran el número de ex políticos en cargos ejecutivos y en
consejos de administración de empresas estratégicas, nos daríamos cuenta de la
legión de parásitos que viven aferrados al torrente sanguineo de la
ciudadanía, de nosotros. Algo intolerable. Curiosamente, en este tipo de
golfadas si se pone de acuerdo la izquierda y la derecha, nunca protestan de a
quien enchufa el otro.
