El hecho de que Podemos haya sido imputado como persona jurídica por presunta financiación irregular tras la denuncia de un antiguo abogado de la formación, es solo una prueba más que demuestra el proceder real de un partido “comunista” que llegó a la política de nuestro país hablando de regeneración, y al cabo de unos pocos años se muestra como lo que es en realidad, “una partida de bandidos”, al menos entre sus dirigentes.
El titular del Juzgado de Instrucción número 42 de Madrid, Juan José Escalonilla, tomó esta decisión tras analizar las acusaciones de José Manuel Calvente contra el partido morado por posibles delitos de malversación y administración desleal. Tenemos que recordar que a Calvente le pusieron los de Iglesias una denuncia falsa por acoso sexual, que por supuesto, fue archivada por el juez.
Todas las denuncias políticas que la izquierda utilizaba para atacar a la derecha y montar campañas mediáticas en su contra, las reproduce ahora, Podemos, pero mucho más graves. Es inadmisible que Iglesias siga siendo vicepresidente del Gobierno, que el capo de una banda cuasi criminal siga ocupando un cargo de semejante responsabilidad.
No obstante, el cerco judicial parece estrecharse sobre Iglesias y su partido, aunque Sánchez, con tal de seguir en la presidencia, mantendría en su gobierno hasta al peor de los criminales.