Lo que está ocurriendo
actualmente en Cataluña, nunca hubiera sucedido si previamente el nacionalismo
catalán no hubiera utilizado los colegios como punta de lanza del
adoctrinamiento nacionalista para así conseguir sus siniestros objetivos.
Cuando los niños empiezan a
ir a la escuela, catalanizan sus nombres, más adelante les hacen usar libros en
los que se ignora que Cataluña pertenece a España, además de contarles una
Historia inventada con muchos mensajes subliminales que hacen que los niños
interioricen que la identidad catalana es excluyente de la española,
inoculándoles el odio a todo lo español.
El conflicto lingüístico se
ha creado artificialmente, ya que se ha planteado que para defender al catalán
había que combatir al español. Esto ha sido posible, gracias a que el
profesorado está minado de auténticos sicarios al servicio del independentismo.
El que se ha atrevido a reclamar ha recibido grandes dosis de odio y de presión
para que desista en sus intenciones.
Durante décadas, y
actualmente con mucha más intensidad, a muchos niños se les acosa, se les
insulta y se les amenaza por exigir que se cumpla la ley, por querer estudiar
en español. Muchos alumnos sufren taquicardias, les es imposible conciliar el
sueño, y claro está, sus padres tienen que acudir a los especialistas. La
mayoría de las veces, son los compañeros los que cometen estos actos
reprobables, pero es que incluso los han cometido profesores, por lo que lo
reprobable pasa a la categoría de criminal.
Y todo esto, ha ocurrido y
ocurre, con el conocimiento de los sucesivos gobiernos centrales, del PSOE o
del PP, da igual, quienes han incumplido sistemáticamente su obligación de
cumplir y hacer cumplir las leyes. Permitieron estas prácticas criminales en
Cataluña a cambio de apoyos puntuales de los nacionalistas para mantenerse o
acceder al poder. Sin el lavado de cerebro que ha sometido la escuela catalana a
las sucesivas generaciones, la realidad sería otra muy distinta.
Por todo esto, estoy seguro
de que muchos de los ex presidentes del Gobierno y sus respectivos ministros
merecerían ser “ahorcados en la Plaza Mayor”, pues son los auténticos culpables
de lo que ocurre hoy en Cataluña. La horca de Mariano Rajoy está preparada y a
la espera de las decisiones que tome a corto plazo.

Cuando los nacionalistas se hicieron cargo de las competencias en educación, lo primero que hicieron fué introducir en cada colegio dos o tres maestros, entrando sin la debida puntuación, incluso sin puntos, para hacer de espías interiores. Llegaron a impedir que los alumnos de la facultad de magisterio optaran a oposiciones, porque había alumnos de toda España, entrando por contra por la puerta grande los de filología catalana, pues estos "ya estaban preparados", aunque no tenía idea de docencia. Si no eras de la cuerda, no se te ocurriera pedir traslado y que una plaza era fuera de Cataluña, que te la daban. Todo esta demuestra, que ya tenían un plan detalladp y que contaban con la complicidad del Gobierno Central, pues para salir de Cataluña, tuvo que intervenir la Administración Central. ¿Alguien ha visto alguna vez actuar a algún miembros de la Alta Inspección del Estado? No he visto funcionarios a los que menos trabajo les haya costado el recibir su sueldo.