Todos recordamos las duras
exigencias de Ciudadanos al Partido Popular para dar su apoyo a Cristina
Cifuentes como presidenta de la Comunidad de Madrid, exigencias que incluso
llegaron a provocar discutidas y hasta injustas
dimisiones.
Frente a esa actitud, en la
Andalucía de la corrupción masiva socialista, Ciudadanos se mostró mucho más
comprensivo, incluso no exigió que se auditaran los últimos años de gobierno, a
sabiendas de lo que afloraría.
Han pasado ya cinco meses
de la investidura de Susana Díaz y mantiene a cinco imputados en su
administración, además de otros tantos en su partido, incluso en su ejecutiva,
y todo ello a pesar de las promesas de la presidenta y del acuerdo firmado con
Ciudadanos.
La delegada de Medio
Ambiente en Granada está imputada, la delegada del Gobierno en Granada está
imputada, la presidenta del Puerto de Huelva está imputada, el director general
de Gestión del Medio Natural de la Junta está imputado, y sobre todo, esa
destitución “temporal” de la directora general de Minas imputada, cesada el
pasado martes y a la que la Junta, creo que cachondeándose del personal, afirma
guardarle el puesto.
Pues bien, frente a esta
bochornosa realidad, Ciudadanos parece hacer suyo el nuevo discurso de Susana
Díaz, ahora resulta que hay “imputados buenos e imputados malos”.Todos los imputados
mencionados en el anterior párrafo, lo son por casos de prevaricación sobre el
medio ambiente y algunos vinculados con el urbanismo.
Ciudadanos parece ahora tomarse
todo esto con mucha tranquilidad y decide tomarse todo el tiempo necesario para
analizar cada caso de forma individualizada. Cuando las expectativas de voto
descienden, el equipo de marketing e imagen del partido le ordena a Juan Marín
que haga unas declaraciones exigiendo explicaciones al PSOE, y este le responde
que les enviarán un informe con la situación procesal detallada sobre los altos
cargos imputados. A lo que los de Juan Marín responderán cuando el informe
llegue con un estudio detallado por parte de su equipo jurídico. Es decir, unos
y otros marean la perdiz para que nada cambie.
Es evidente e indignante el
doble rasero que emplea Ciudadanos, con el PP a degüello y con el PSOE “buen
rollito”. Y todo esto lo hace con votos procedentes en su mayoría de la derecha
¿Alguien sabe a qué juegan estos aprendices de trileros?

Al principio me gustaban, pero ahora, no veo clara su ideologia, asi que lo siento por ellos, pero conmigo, que no cuenten.