Érase
una vez un país, en donde una parte importante de sus ciudadanos se hartaron de
soportar a unos políticos corruptos que solamente miraban por sus intereses
personales y el de sus respectivos partidos, y decidieron retirarle su apoyo a
los viejos partidos, pedían un cambio.
Allá
por 2008 nació UPyD y poco a poco se fue constituyendo en el único partido
capaz de canalizar ese cambio desde dentro del sistema, realizó una labor
admirable y se atrevió a meterle el dedo en el ojo a los poderosos y a los
banqueros, llevándolos incluso ante los tribunales.
Mientras
esto ocurría, apareció Podemos, partido que contó con el apoyo de parte de los
medios de comunicación, y que pronto se constituyó como el destinatario del
voto de muchos descontentos de todas las procedencias, de ciudadanos que veían
como este sistema no les ofrecía un
futuro digno y les daba igual que fuese dinamitado.
También
coincidió en el tiempo el amago de salto de Ciutadans a la política nacional
con el nombre de Ciudadanos, hecho que fue utilizado por el poder financiero de
este país para intentar destruir a UPyD para que así, Ciudadanos ocupara su
lugar poniendo a su disposición toda la cobertura mediática necesaria. Se
trataba de que se hiciera realidad el partido anti Podemos, acabando además con
el partido que era el gran enemigo de los corruptos de este país. Un partido
que se convertiría en el apoyo necesario para que tanto, PP como PSOE, pudieran
seguir gobernando pese a la importante pérdida de apoyo cosechada.
Y
así fue, Podemos y Ciudadanos se convirtieron en partidos emergentes que
cosecharon unos buenos y esperanzadores resultados en autonómicas y
municipales.
Se
ha hecho público el barómetro de julio del CIS, y ha quedado patente, que
quienes diseñaron todo lo que he relatado han conseguido sus objetivos. El
bipartidismo corrupto sale reforzado y los partidos emergentes pierden apoyos.
La
falta de democracia interna en Podemos y sus políticas, en vez de transmitir a
la ciudadanía que quieren regenerar nuestra democracia, parece que nos quiere
retrotraer a un pasado que la mayoría queremos olvidar, aplicando políticas que
siempre fracasaron, obsoletas e incompatibles con una democracia moderna.
Y
qué decir de Ciudadanos, un partido que si en Cataluña merece todos mis
respetos, fuera de ella se ha convertido en una estructura controlada por
arribistas y trepas sin escrúpulos, en una organización que le reclama a los
demás democracia interna, y ella misma, la cercena día a día.
Ante
la situación creada, los españoles se hacen cada vez más conservadores, así lo
dice el CIS, prefieren cada vez más la seguridad que les puede dar el Partido
Popular a la ruleta rusa de los emergentes o a un PSOE que afirma sin sonrojarse,
que tumbará todo lo hecho por el PP en esta legislatura. Los que casi cada vez
que gobiernan, dejan las arcas vacías y el país quebrado, tienen como prioridad
si llegan al poder, acabar con todo lo hecho por el PP, sea mejor o peor. Y eso
sí, aliarse con populistas y radicales para llegar al poder.
En
este contexto, no es de extrañar que el gran beneficiado sea el Partido Popular,
y así se ha visto en este CIS, algo que si se convierte en tendencia, puede
darle de nuevo el gobierno de España.

Alejandro, coincido contigo, reconozco el "papel" que hizo el PSOE en la transición, pero lamento la exterminación de todos los otros partidos que representan las distintas sensibilidades de una sociedad plural (que naturalmente no puede ser tan simplista ni dual). la verdadera DEMOCRACIA NECESITA RECUPERAR LAS OTRAS FUERZAS CORRECTORAS Y NIVELADORAS, INCLUSO, ALTERNATIVAS. LA ACTUAL DEMOCRACIA DE ALTERNE ESTÁ VICIADA Y LA SOCIEDAD NECESITA VERDADERA REGENERACIÓN.