Podemos catalogar como de
auténtico insulto a la ciudadanía el hecho de que entidades bancarias que
fueron intervenidas y rescatadas con el dinero de todos nosotros, tengan la
osadía de intentar repartir dividendos entre sus accionistas antes de devolver
el dinero del rescate.
Si estas entidades dan
beneficios ahora, es por una parte, porque ahora están mejor gestionadas, y por
otra, porque se les inyectó dinero público. Se nos dijo en su día que el dinero
inyectado se recuperaría, ahora sabemos que la mayoría se perderá.
Bankia ha cerrado el primer
trimestre del año con un beneficio neto de 244 millones de euros, cifra que
supone un aumento del beneficio del 12,8% en relación al mismo periodo del año
anterior, previendo para final del actual ejercicio unos excelentes resultados
en cuanto a beneficios.
El Ministerio de Economía
debe pronunciarse y aclarar a la opinión pública si va a permitir que se
perpetre semejante atraco, o por el contrario, nos diga qué medidas va a tomar
para impedir que las entidades rescatadas repartan dividendos hasta que
devuelvan el rescate, cantidades que no son otra cosa que un préstamo que les
dimos todos los ciudadanos y que esperamos se nos devuelva.
Si el Gobierno no se
pronuncia y el reparto de dividendos se lleva a cabo, tal y como ha anunciado
Bankia, podremos ponerle nombre a esta película, un nombre que no sería otro
que el de “Entre golfos anda el juego”.
Curiosamente, el único
partido que ha tomado iniciativas parlamentarias en ese sentido ha sido UPyD,
ese partido al que por molestar a los poderosos corruptos lo están intentando
borrar del mapa ante la ceguera supina de unos ciudadanos abducidos por el
mensaje de unos medios, controlados y dirigidos, por el poder económico.
