Tengo que reconocer, que
las palabras de Albert Rivera en relación a un posible pacto con el Partido Popular
me han dejado estupefacto. El líder de Ciudadanos dice que no pactará con los
de Rajoy porque el PP es un partido donde no hay democracia interna, porque es
un partido donde los militantes no eligen a sus candidatos.
Albert Rivera debería
saber, que la democracia interna en los partidos se conseguirá el día que se
imponga por ley, y no chantajeándolos poniéndolo como condición para ayudarles
a mantenerse en el poder. Además, en la actualidad, los militantes del PP saben
perfectamente que su partido se rige por la llamada “dedocracia”, si siguen en
él es sencillamente porque lo admiten.
Albert Rivera exige
democracia interna a los demás dando por hecho que en Ciudadanos la hay, algo
completamente falso. En Ciudadanos hay democracia interna sobre el papel, pero
no en la cotidiana realidad del partido, son muchos los casos que han saltado a
los medios de comunicación en donde los damnificados han denunciado las
ilegalidades y tropelías varias que utiliza el aparato del partido para imponer
a los que ellos desean.
En Ciudadanos se revoca la
afiliación de un afiliado para impedirle que acuda a unas primarias como
favorito, se aceptan candidatos a primarias sin la antigüedad de afiliación
establecida en los Estatutos, se le pide a afiliados que han mostrado en público
su deseo de acudir a las primarias que desistan en su deseo o que se den de
baja, el aparato hace campaña a favor de sus candidatos cuando se enfrentan a
otros afiliados, y para terminar, se utiliza el voto telemático para que
siempre ganen los candidatos del aparato.
Evidentemente, habrá sitios
no apetecidos por ninguno de los amiguetes de Albert y los suyos donde se
habrán podido hacer primarias más o menos limpias.
Que el chulesco y endiosado
líder de Ciudadanos, un partido cuyo aparato actua de esa manera, se atreva a
poner la condición de la democracia interna a los viejos partidos, es un
auténtico insulto a la inteligencia.
