Desde mi salida de
Ciudadanos el pasado verano, me había propuesto seguir mi camino y pasar de
ellos, pero reconozco que me está resultando bastante difícil hacerlo, pues
muchas personas me transmiten sus desagradables experiencias y las injusticias
que han sufrido en ese partido, y hay algo dentro de mí que me pide hacer
pública la realidad de lo que es actualmente Ciudadanos.
Desde que pusieron en
marcha, eso que llamaron “Movimiento Ciudadano”, muchos nos dimos cuenta de que
la fauna de tertulianos, oportunistas y trepas, que se incorporaron a él iban a
utilizar su amistad con Albert Rivera para desembarcar en Ciudadanos y “quitar
de en medio” a la buena gente que desinteresadamente trabajaba por el partido,
y así sucedió.
En Ciudadanos no se
respetan los derechos fundamentales de los afiliados, a los que solo se les
requiere para que trabajen para situar a los amigos del líder en ese sillón y
sueldo público que tanto ansían. Si cualquier afiliado se presenta a unas
primarias en contra del candidato oficialista es machacado, y muchos hasta
expulsados. Incluso dejan presentarse a primarias a recién afiliados, amigos de
la dirección y sin la antigüedad que establecen los estatutos.
Según los últimos sondeos
conocidos hay ya un importante número de ciudadanos que tienen pensado darles
su confianza y eso me da pena, pues van a ser estafados. Aún recuerdo el montaje del supuesto pacto que
ofrecieron a UPyD para que estos lo rechazaran y así desacreditarlos, para a
continuación, robarles parte de su electorado, después nadie ha hecho público
que UPyD en Cataluña le ofreció a Ciudadanos ir juntos a las autonómicas y
Albert Rivera lo rechazo, todo fue una gran mentira aireada por los medios que
controla Rajoy, quien prefiere que los votos que pierde el PP vayan a
Ciudadanos, que le habrán prometido a Albert y a la fauna que le rodea.
Incluso en Málaga ya se ha
interpuesto una querella criminal por falsedad en documento contra el líder de Ciudadanos y candidato, el
peón que tiene puesto allí el tertuliano e insigne trepa Luis Salvador, para que le controle Málaga.
Por cierto, un Luis
Salvador que ni siquiera se ha atrevido a ser el candidato del partido a las
andaluzas, ya que pretende ser candidato solo cuando tenga el cargo público
garantizado, quiere volver a chupar de las ubres del Estado, lo debe añorar
mucho. Por ello ha impuesto a su socio Juan Marin, ese que ve como sus colegas en los distintos ayuntamientos de la
provincia de Cádiz empiezan a tener “problemillas” con la Justicia.
Aún recuerdo como ante el
comité electoral de Sevilla en las pasadas europeas, nos dijo Juan Marin que él
no tenía ninguna aspiración política fuera de su pueblo, actualmente es
concejal de un partido independiente y gobernando en coalición con los que
tanto critica en Sanlucar de Barrameda, y a continuación nos dijo que ninguno
de nosotros tenía nivel para ser candidato, claro está, fui el único que le
dije que no tenía razón.
En definitiva, siento mucha
pena de que gente que votaba a UPyD, engañados, cambien su voto por el de
Ciudadanos, pues UPyD es sin lugar a dudas el único partido que en el ámbito de
los hechos ha trabajado para regenerar democráticamente nuestra sociedad,
recordemos que gracias a ellos los chorizos de Bankia están ante los jueces. Es
evidente que Rosa Diez no es perfecta ni su partido tampoco, pero todos sus
defectos están multiplicados por cien en Ciudadanos gracias a la banda a la que
le ha dado el poder en toda España.
Y que conste que tengo
amigos en Ciudadanos, sobre todo, aquí en Sevilla, ellos sabrán porque tragan.
