Ante la posibilidad de
que Susana Díaz adelante las elecciones autonómicas, posiblemente al 22 de
marzo, en Izquierda Unida se han encendido todas las luces de alarma. Han
pasado, del permanente chantaje al que han sometido a su socio, al recule
absoluto, y en eso están, dispuestos a olvidarse de todas sus reivindicaciones
con tal de llegar al final de la legislatura.
Pero la explicación es
sencilla, convocar elecciones anticipadas supone para los comunistas andaluces,
mandar al paro a sus muchos altos cargos, asesores y enchufados varios, además
sabiendo que a corto plazo no volverán a «pillar cacho» de poder,
pues todos sabemos, que Podemos «se los va a comer con papas» como
decimos por Andalucía.
Lo cierto es, que el
bipartito que gobierna Andalucía, se ha dedicado casi exclusivamente, durante
esta legislatura, a tapar la corrupción, y no a gobernar para dar solución a
los problemas de los ciudadanos andaluces.
El candidato de UPyD a
la Presidencia de la Junta de Andalucía, Martin de la Herran, definió ayer
perfectamente para lo que ha servido el pacto de gobierno en Andalucía,
«para tapar las vergüenzas del socialismo andaluz, que se ha pasado más de
treinta años expoliando Andalucía».
Les diría a los
dirigentes de Izquierda Unida, que dejen de implorar, que dejen de arrastrarse,
que su futuro está prácticamente escrito, un largo invierno en el frío banco de
la oposición. Claro está, siempre y cuando consigan los votos suficientes para tener
representación parlamentaria, cosa que habrá que ver.
