El pasado sábado, Susana
Díaz intervino en “La Sexta Noche”, y se dedicó a verter falsedades y medias
verdades, para así avivar la confrontación contra el Cabildo Catedralicio
cordobés a cuenta de la titularidad de la Mezquita de Córdoba, actual Catedral
de la Asunción de Nuestra Señora. Templo que se construyó en el año 785 en el
lugar que ocupaba la basílica visigótica de San Vicente Mártir, templo
cristiano edificado a mediados del siglo IV.
En la actualidad, la Mezquita-Catedral
de Córdoba, es un bien de la Iglesia registrado en el año 2006 conforme a la
ley, pero cuya propiedad puede acreditar desde el siglo XIII, año en que
Fernando el Santo se la devolvió.
Con los gravísimos
problemas que tiene Andalucía, Susana Díaz presionada sin duda por Izquierda
Unida, su socio de gobierno, insiste en esta alocada carrera hacia el fracaso
arropada por los sectores más radicales de la sociedad civil, cuando toda la
legislación nacional e internacional avalan la actual titularidad del templo.
Incluso en 1991 la Junta de Andalucía reconoció por escrito que la propiedad
del templo correspondía a la Iglesia.
Lo cierto es, que la
Iglesia sigue cuidando y conservando, generación tras generación, desde
hace más de 775 años, un monumento
declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, y que ese buen hacer ha
permitido que se encuentre en perfecto estado de conservación.
A título informativo diré
que, visitar la pública Alhambra de Granada cuesta 35 euros, en cambio, la entrada
a la Mezquita de Córdoba, que es propiedad de la Iglesia, es casi gratuita,
entre 0 y 8 euros ¿Que ventajas tendría que fuese pública en vez de propiedad
de la Iglesia? Personalmente, me fio bastante más de la gestión de la Iglesia
que de la de nuestros corruptos políticos.

La Catedral de Còrdoba es propiedad de la Iglesia. Ni del Cabildo, ni de la Conferencia Episcopal, que, en todo caso, serán administradores.
La Iglesia somos todos los católicos, o sea casi todos los españoles, todos los bautizados que no hemos apostatado ni hemos sido excluidos de la Comunión de los Santos.
La Catedral de Córdoba ya es de casi todos los cordobeses que supongo pueden asistir al culto sin cortapisas. ¿Qué mas quiere Susanita? ¿El dinero de las entradas turísticas?
¿Que quieren los de Izquierda Unida por el Anticlericalismo? Fastidiar.
El problema de la izquierda andaluza sigue siendo el resentimiento, esquivan continuamente el problema real de seguir, tras mas de treinta años consecutivos gobernando Andalucía, en los últimos puestos de la enseñanza, en los primeros en pobreza y paro de las regiones europeas.
Está claro que no saben gestionar la riqueza de cualquier región, así que intentar hacerlo con un centro religioso sería como darle un Ipad a un bosquimano.