La cobertura de
prestaciones por desempleo solo llega ya al 57% de los desempleados. En un
mercado laboral cada vez más precario, los trabajadores tienen cada vez más
dificultades para cumplir los requisitos para tener derecho a una prestación.
Si en España hay en la actualidad más de 4,5 millones de parados, el 43% de
ellos están abandonados a su suerte.
Afortunadamente, aún muchos
de estos parados sin prestación cuentan con la ayuda que les pueden prestar sus
familiares, aunque ya hay datos que nos indican que esa ayuda también termina
por acabarse.
De hecho, ya hay datos a
nivel andaluz que indican, que el 34% de la población andaluza ya no cuenta con
ningún familiar que le pueda ayudar económicamente. Justamente en Andalucía, es
donde no hay ningún atisbo de recuperación.
Hay 334.000 hogares, un
millón de andaluces, en situación de exclusión severa, es decir,
que reúnen condicionantes que van más allá de la pérdida de ingresos económicos
o las dificultades para encontrar una vivienda digna. Según Cáritas, Andalucía
cuenta con la segunda mayor tasa de exclusión social de España, un 38,3%,
comunidad en donde la desigualdad aumenta día a día.
El socialismo ha gobernado
Andalucía desde la Transición, creo que ya es hora de que ellos saquen
conclusiones de porque el modelo social que han aplicado ha fracasado tan
rotundamente, y por supuesto, reconozcan los errores cometidos y rectifiquen.
Es cierto que todo se ha
agravado con la crisis y la obligada implantación de políticas sociales
restrictivas consecuencia de los fuertes recortes aplicados.
La consecuencia de todo es,
que cada vez más familias no tienen ni tan siquiera para cubrir sus necesidades
básicas, y el Estado no debería quedarse impasible ante ello, la implantación
de un subsidio social de emergencia debería hacerse una realidad. Seguro que
haciéndoles devolver el dinero a los corruptos y a los defraudadores fiscales
habría dinero para los que peor lo pasan, pero ¿hay voluntad política para
hacerlo? Lo dudo.
