Tengo que reconocer que me
molesta escuchar, que el Partido Popular vive una situación similar a la
descomposición que vivió la extinta UCD, en primer lugar, porque el nivel de
honradez y honestidad de los políticos que componían la UCD de entonces nada
tiene que ver con la fauna de corruptos y gente sin escrúpulos que componen el
actual PP. En aquellos predominaba el interés general y en estos el particular,
así de claro, aunque siempre, generalizar de esta manera es arriesgado ya que
se corre el riesgo de cometer una gran injusticia con esos pocos que abominan
de los comportamientos de la mayoría de sus compañeros.
Las afirmaciones de ayer de
Mª Dolores de Cospedal, han supuesto un auténtico insulto a la inteligencia, y
se han convertido enla gota que ha colmado el vaso, decir a estas alturas que
“El PP ha reaccionado bien ante los casos de corrupción, con medidas
contundentes y de manera rápida”, apostillando “se ha hecho todo lo que se
podía hacer” es demostrar que no se tiene vergüenza, que se le falta al respeto
a la ciudadanía.
Cuando las siglas PP están
hundidas en el descrédito, el partido opta por no hacer nada ante la
indignación creciente de muchos de los que se juegan su futuro en elecciones
próximas.
Mientras que la intención
de voto cae en picado, Rajoy parece esperar pacientemente a que se produzca el
hundimiento definitivo para reaccionar, lo que hace que el partido esté sumido
en la depresión mas absoluta..
No es de extrañar que solo
el 18% de los españoles mantenga su confianza en él, Mariano Rajoy empieza a
ser un zombi político muy cuestionado en privado por muchos de los suyos.
