Mientras el PSOE nos dice
ahora que no firmará ningún pacto con el partido de la corrupción, ha saltado
la noticia de que Antonio Lozano, exviceconsejero de Presidencia de la Junta de
Andalucía e imputado por el caso de los ERE, acaba de ser recolocado en la
Fundación Andalucía Tech, una fundación ideada hace años para tratar de
conseguir que alguna universidad andaluza se sitúe entre las cien mejores del
mundo, y que no ha conseguido que las de Sevilla y Málaga estén siquiera entre
las 500 mejores, simplemente, un pesebre donde el régimen socialista andaluz
paga los servicios prestados y calla bocas, un auténtico escándalo que Pedro
Sánchez no ve porque mira hacia otro lado.
Pero es que hoy se ha
desarrollado eso que llaman, una “gran operación contra la corrupción”, con el
resultado de medio centenar de detenidos, entre ellos, Francisco Granados,
exconsejero de la Comunidad de Madrid y número dos del PP de Madrid, seis
alcaldes populares y el alcalde socialista de Parla, ademas del presidente de la Diputación de León (PP). Al
parecer, se han llevado 250 millones en comisiones por adjudicaciones de servicios
públicos.
Lo que me escama y me
sorprende es que últimamente solo caen políticos que no son de la cuerda de los
actuales líderes de los grandes partidos, que han caído en desgracia hace
tiempo, es como si todo estuviera planificado. Rato fue rival de Rajoy y Granados
mantenía una conocida enemistad con el actual presidente de la Comunidad de
Madrid. Debe ser que las putrefactas aguas de la política española nublan mi
mente y me hacen ver fantasmas por todos lados.
Pero eso no es todo, a
Xavier Trías, alcalde convergente de Barcelona e independentista de nuevo cuño,
le acusan de haber transferido trece millones de euros desde una cuenta suiza
hasta otra de Andorra.
Como vemos, el estercolero
nacional que padecemos, se supera a sí mismo día a día y abochorna a una ciudadanía
harta de ser saqueada.

Cabezas de turco, sin duda. Dineros son calidad, como dijo Góngora. Poderoso caballero Don Dinero, como dijo Quevedo. Reina el IBEX. A los intelectuales no nos queda más que ver cómo el hombre se comporta como una especie animal más del planeta. Con más ínfulas de superioridad, pero igual de impulsado por sus instintos que el resto. Psicología evolutiva pura. "Reproducios y poblad la tierra," dijo Satán haciendo de Yahvé en el Génesis.