En el madrileño Palacio de
Vistalegre se celebró ayer el primer congreso de Podemos, de él sale su líder,
Pablo Iglesias, proclamado como la única persona capaz de ganarle las
elecciones al PP y al PSOE. Eso es lo que decidieron los siete mil asistentes.
Un arrogante, claro y
directo, Pablo Iglesias, convenció a sus seguidores de que la única manera de
que el partido consiga los objetivos que se ha marcado, es optar por un liderazgo
fuerte y reconocible por la calle que abandere el mensaje de Podemos, el suyo.
Lo de ayer fue, la
presentación oficial de un hombre que aspira a darle un revolcón al sistema
siendo una alternativa real a los viejos
y decadentes PP y PSOE. Pablo Iglesias lo dijo con claridad “Estamos aquí para
ganar y para formar gobierno. No nos conformamos con haber llegado hasta aquí,
con quedar segundos en las elecciones generales”, diciéndole a sus seguidores
que se encuentran ante una oportunidad histórica.
Cuando Pablo Iglesias dijo “El
cielo no se toma por consenso, se toma por asalto” pronunció una de esas frases
que posiblemente pasen a la historia, para él, el cielo se llama La Moncloa.
La decadencia moral de los
viejos partidos es la madre que ha hecho posible el nacimiento de Podemos, la
corrupción generalizada, las injusticias y los abusos de la famosa casta
alimenta día a día a Podemos, una organización apoyada por los damnificados del
sistema, por esos que parecen decir “si esta sociedad no me da un futuro, que
reviente”.
