La Consejería de Salud de
la Junta de Andalucía ha empezado a enviar, a través del SAS, a los Centros de
Salud sevillanos, varias unidades de algo a lo que llaman “Kit Ébola”. Cada kit
contiene: Una bata reforzada, dos cubrezapatos, una gorra, unas gafas, una
mascarilla, una mascarilla FFP2 y dos pares de guantes.
Este envío del Servicio
Andaluz de Salud ha causado, primero sorpresa y luego indignación, pues este
kit nada tiene que ver con los EPIs, Equipos de Protección Individual, que son
los que garantizan la seguridad del personal sanitario que está en contacto con
el virus.
Afortunadamente, en
Andalucía no hay en la actualidad ningún contagiado conocido, pero si lo
hubiese, cosa que espero que no ocurra nunca, el equipo que contiene el
mencionado kit no garantizaría el no contagio a los profesionales de la sanidad
andaluza.
Más bien parece un gesto de
la Junta para cubrir el expediente y demostrar que hacen algo, aunque lo cierto
es, que lo que parece realmente es que carecen del equipo imprescindible para
atender a posibles infectados.
Llama la atención que la
bata y los guantes se envíen en tallas de forma aleatoria, entendiendo que lo
más seguro es que tampoco les sirvan a los que necesiten utilizarlas.
Si cualquier médico de un
Centro de Salud examina a un enfermo y piensa que podría estar infectado de
ébola ¿Qué hace? ¿Lo abandona y se pone este pseudo EPI, tras haber estado en
contacto con el contagiado?
Estamos ante otro de esos
esperpentos protagonizados por nuestra Junta de Andalucía.

