La pena impuesta por el
Tribunal Supremo al ex alcalde de Jerez, Pedro Pacheco, no solo resulta
escandalosa, además, demuestra la falta de proporcionalidad entre penas
impuestas y delitos cometidos.
Si al andalucista Pedro Pacheco,
le condenan a cinco años y medio de cárcel por haber colocado en el
ayuntamiento a dos personas al margen del procedimiento establecido, medio
PSOE-A y media Junta de Andalucía deberían ser condenados a cadena perpetua,
pues ser estricto en asuntos menores obligaría a serlo también en enormes
saqueos como el de los ERE o el de los Fondos de Formación.
Por otra parte, a todo
aquel que conozca como funcionan las contrataciones en las administraciones, se
dará cuenta del injusto trato dispensado por la Justicia a Pedro Pacheco. Si se
juzgara con dureza el enchufismo, el 90% de los alcaldes de España irían a la
cárcel.
De todos es sabido, que el
andalucismo prácticamente nunca se ha visto envuelto en casos de corrupción, y
que el bipartidismo siempre se ha esforzado en impedir que levante cabeza tras
esos gloriosos y lejanos años en los que estaba presente en la mayoría de las
instituciones y con parcelas de poder importantes.
Lo cierto es, que la
ciudadanía andaluza que se interesa por estos asuntos está bastante perpleja,
pues ha captado que los de Pedro Pacheco eran delitos de poca monta, mientras
que hay muchos casos de los que crean alarma social, en donde hasta la fecha,
nadie va a la cárcel ni nadie devuelve lo robado, y existe la sensación generalizada
de que a esos políticos metidos a grandes delincuentes sus fechorías quedaran
impunes.
