Acaba de finalizar en el
Parlamento de Andalucía el debate sobre el estado de la comunidad, en donde
todas las propuestas de la oposición contra la corrupción han sido rechazadas y
aprobadas solo las del PSOE.
Canta mucho que Izquierda
Unida no haya propuesto ninguna resolución contra la corrupción y que no haya
confirmado si apoyará la creación de una comisión de investigación sobre el
fraude en los cursos de formación.
Socialistas y comunistas
rechazan informar al juez sobre quienes han sido los beneficiarios de ayudas
irregulares, así como, se niegan a que se pueda ir contra el patrimonio
personal de los altos cargos, dos decisiones de “juzgado de guardia”.
Izquierda Unida lleva ya
mucho tiempo sin saber que postura adoptar para escamotear su complicidad
con la corrupción institucional. Ahora
le ha dado por promover la creación de un Observatorio sobre la Corrupción para
así ampliar el número de abrevaderos de los abarrotados establos de la Junta de
Andalucía, cuando lo que se debería hacer era limpiarlos de la basura acumulada
durante tres décadas.
Lo ha dicho la Fiscalía
Superior de Andalucía en su memoria anual, nos habla de “crimen organizado en
sus manifestaciones más graves por incumplimiento de la legalidad”.
Basta de reformas embeleco,
sobran palabras y faltan hechos, los andaluces solo queremos que los
delincuentes sean presos y devuelvan lo robado.
