La falta de visión de
futuro de nuestros gobernantes ha provocado la caída en picado de la natalidad
y el peligro, cada vez más previsible, de que de seguir la tendencia actual, el
relevo generacional no se producirá, la pirámide demográfica se hundirá, y las
pensiones a medio plazo no se podrán pagar.
Es evidente, que el bajo
índice de natalidad que sufre España, es consecuencia de la falta de medidas
políticas para estimular que las parejas tengan más hijos. Es como si nadie
pensara en la familia, una institución que es la verdadera piedra angular de
nuestra sociedad.
Metamos a todos los
gobiernos que hemos tenido en el mismo saco, ninguno ha hecho una reforma
fiscal que favorezca a las familias
dándoles mejor trato mediante un aumento de las deducciones del IRPF en función
del número de hijos. A nadie se le ha ocurrido dar a las mujeres embarazadas y
en los meses siguientes al parto una ayuda equivalente al salario mínimo. Y qué
decir de la conciliación familiar, se podría bonificar a las empresas que
contratasen a mujeres, que por razones de maternidad y cuidado de sus hijos,
han dejado temporalmente el empleo.
Soluciones hay, lo que
parece que escasea es voluntad política para hacerlo. Es urgente actuar, ya
estamos pasados de plazo, entre el paro, la escasa natalidad y el aumento de la
esperanza de vida, eso que llaman Estado del Bienestar parece que se hundirá
irremediablemente tras la desaparición de las pensiones o su bajada traumática.
Posiblemente el problema
sea de miopía política, ya que es una medida a la que se le recogerán sus
frutos a largo plazo y estos zotes que nos llevan gobernando ven que eso no da
votos de inmediato.
