Tengo
una amiga que se llama Rocío que al igual que yo ama la naturaleza,
me ha pedido que escriba sobre las condiciones en las que se
encuentra una de las playas mas hermosas de nuestro país, os hablo
de la playa Cuesta Maneli.
La
playa Cuesta Maneli está situada entre Mazagón y Matalascañas, en
la provincia de Huelva, en pleno Parque Natural de Doñana. Hablamos
de un auténtico paraíso natural, de una auténtica joya que
transmite a los que la visitan paz, naturaleza y belleza.
Estamos
hablando de cinco kilómetros de playa virgen de arena fina y de
tranquilidad, de una playa auténticamente salvaje a la que se accede
atravesando dunas por un camino fabricado con tablas que al carecer
de mantenimiento se encuentra en bastante mal estado. Eso sí,
previamente tienes que dejar el coche en un supuesto parking de pago
que ni te garantiza la seguridad del vehículo ni lo pagado repercute
en la limpieza del entorno.
Mientras
que el resto de las playas mas “comerciales” han sido limpiadas
por el organismo responsable, parece que la Junta de Andalucía se ha
olvidado de Cuesta Maneli, pues ofrece en la actualidad un estado
deplorable, arenas negras consecuencia de vertidos de hidrocarburos
que el mar deposita en la playa. Andar por su orilla conlleva
mancharte los pies de alquitrán. Y todo ello sin contar con la
basura depositada y no retirada.
Cuesta
Maneli fue hace poco un paraíso y todos los amantes de la
naturaleza debemos intentar que lo vuelva a ser apelando a la
responsabilidad de las administraciones responsables. Aquí no se
trata de criticar a la Junta de Andalucía, se trata simplemente de
que se nos devuelva a los ciudadanos este paraíso para usarlo con
racionalidad.
