Aquí se rescata a todo
menos a los ciudadanos, si muchos nos escandalizamos cuando se rescató
entidades financieras, ahora le ha tocado a RTVE. Lo mínimo que se puede pedir
a los políticos que nos gobiernan, es que en su gestión sean eficientes, que no
sigan produciendo pérdidas.
A final de año, RTVE
acumulará unas pérdidas por encima de los 800 millones de euros, nuestro primer
grupo audiovisual roza la causa de disolución al tener un agujero que bordea más
de la mitad del capital social.
Para evitar la quiebra de
RTVE, el Consejo de Administración de la Sociedad Estatal de Participaciones
Industriales (SEPI), ha aprobado la concesión de 130 millones de euros para
compensar sus pérdidas. Este organismo dependiente del Ministerio de Hacienda
es muy socorrido para que los políticos hagan cosas de este tipo.
Mariano Rajoy no quiso que
este rescate coincidiera con la campaña de elecciones europeas y lo ha
pospuesto hasta ahora, todo estaba decidido.
RTVE tiene 6.500
trabajadores y todos los gobiernos, sean del signo que sean, tienen al grupo a
su servicio en cuanto a intereses propagandísticos se refiere. Soy de los que
piensan, que si no son capaces de equilibrar sus cuentas, que desaparezcan los
medios de comunicación públicos, ya que son públicos pero nunca imparciales.
Recuerdo cuando aquí en
Andalucía la oposición popular protesta cada vez que el gobierno andaluz de
izquierdas inyecta fondos para neutralizar el déficit de RTVA, ahora ellos lo
hacen con RTVE y el PP andaluz calladito. A unos y a otros les encanta utilizar
los medios públicos en pos de sus intereses de partido.
