Cerca
de 10.000 personas mueren al año a causa del virus de la hepatitis
C, una enfermedad que la sufren cerca de un millón de personas en
toda España.
Hablamos
de un virus que apareció en la segunda mitad del siglo XX que a
fecha de hoy causa importantes costes al Estado al tener que mantener
la calidad de vida de los pacientes, los tratamientos constantes e
incluso los trasplantes como única posibilidad de supervivencia.
Actualmente
existe ya un fármaco que en doce semanas cura la enfermedad, fármaco
que ya ha sido ensayado con notable éxito. El problema reside en su
alto coste, por lo que acceder a él es muy difícil ya que no está
en el mercado.
Vivimos
en un país donde el despilfarro y la corrupción son normales, con
una mínima parte de lo robado en los ERE andaluces se podría
financiar este medicamento y salvar muchas vidas. Pero no, la
Seguridad Social parece no estar por la labor.
No
es entendible, que en pleno siglo XXI, en un país del primer mundo,
se le pida a enfermos que se resignen pese a que saben que existe
algo que les puede curar.
