Me
sorprende el revuelo creado por lo manifestado por Arias Cañete y
Felipe González, incluso algunos medios lo han calificado de
terremoto. Me sorprende, porque a casi todos los efectos esa gran
coalición ya existe, me explico.
Es
evidente que el bipartidismo lleva décadas con su chiringuito en
funcionamiento y en cuanto vea que le hace falta el acuerdo con
partidos mas pequeños para gobernar es posible que vistan su
decisión como algo imprescindible para España, aunque será una
gran mentira.
Si
los partidos emergentes aumentan su representación y son
imprescindibles para gobernar, le exigirán a los dos grandes hacer
grandes reformas y pondrán en peligro el chiringuito que da
cobertura a tener colocados a legiones de enchufados de unos y de
otros, por ello, esa gran coalición solo serviría para que durante
mas tiempo los estómagos de los suyos estuvieran llenos.
Si
el PP y el PSOE se niegan a cambiar lo malo del sistema es
simplemente porque de eso viven ellos y los suyos. De facto, puede
hasta que exista un gobierno en la sombra para prorrogar todo lo
posible el bipartidismo y sus injusticias, aunque reconozco que que
esa frase no es mía, esa pertenece a esos que yo llamo
“conspiranoicos”.
Lo
cierto es que, al chollo de que disfrutan, empiezan a verle fin y son
capaces hasta de pactar para que les dure lo máximo posible, dejando
atrás esa política de confrontación de las dos Españas que tanta
rentabilidad les da a los unos y a los otros.
Sin
el hundimiento del bipartidismo jamás llegará la regeneración
democrática que tanto necesita nuestro país, ese país llamado
España.
