El
ex presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, acudió al Juzgado
Central de Instrucción nº 4 para rendir cuentas y explicar como se
hizo la comercialización de preferentes en esa caja de ahorros.
Durante
una hora estuvo declarando ante el juez, en actitud chulesca y
eludiendo responsabilidades, afirmando ademas, que sus clientes no
eran ignorantes financieros, es decir, que según el, sabían lo que
adquirían.
Incluso
se atrevió a decir este despiadado banquero, que aunque el 43% de
las preferentes las había vendido su caja a pensionistas, que los
mayores de 65 años tampoco eran “ignorantes financieros” y
sabían lo que hacían.
Blesa
trató de responsabilizar a otras instituciones y a departamentos de
la propia caja, según el, existía un control permanente, tanto del
Banco de España como de la Comisión Nacional del Mercado de Valores
(CNMV) en relación a la venta de preferentes, y que fueron su
departamento de marketing y la dirección comercial, los responsables
de elegir el perfil del cliente al que se ofrecían dichos productos
financieros y elaborar el tríptico que se le entregaba a los
clientes para informarles.
Aunque
Blesa se mostró algo nervioso e inquieto, mostró una insolencia
impropia de alguien que ha llegado a puestos de máxima
responsabilidad en el mundo financiero, atreviéndose incluso a decir
que “cada uno es responsable de lo que lee”.
Miguel
Blesa obvia, que la confianza de un cliente con el director de su
sucursal, construida durante muchos años, es lo que le hace
decidirse por lo que le aconseja. Ademas, Blesa sabe perfectamente
que la venta de preferentes estaba sujeta a unos duros objetivos de
venta, objetivos que si no cumplían los vendedores de su caja
perdían su importante retribución variable. En definitiva, los
empleados de Caja Madrid vendían las preferentes muy presionados y
con el riesgo de dejar de cobrar una parte importante de sus
ingresos.
Cuente
lo que cuente Blesa, pasará a la historia como un banquero sin
escrúpulos que ha engañado a muchos de sus clientes, muchos de
ellos gente muy humilde.